19 de octubre de 2026 - 21:05

Un campamento de 13.800 años en Alaska revela cómo vivían los primeros humanos en el fin del mundo

Arqueólogos en Alaska descubrieron herramientas, huesos de animales y rastros que aportan nuevas pistas sobre la llegada de los primeros pobladores a América.

Hace 13.800 años, un grupo de cazadores se instaló sobre una pequeña elevación cercana al río Tanana, en Alaska. Allí prepararon alimentos, fabricaron herramientas y aprovecharon los animales que habitaban la región durante el final de la Edad de Hielo. Miles de años después, los arqueólogos encontraron evidencias que permiten reconstruir parte de aquella vida cotidiana.

El lugar, conocido como Shég' Xdaltth'i', conserva más de 80.000 especímenes arqueológicos y tres niveles de ocupación humana. Una investigación publicada en la revista científica Science Advances identificó herramientas de piedra, agujas de hueso y restos de grandes mamíferos. Entre los hallazgos destaca una conexión con antiguos grupos que habitaban el extremo oriental de Asia.

Una de las particularidades de Shég' Xdaltth'i' es que conserva evidencias de tareas realizadas en espacios concretos del campamento.

Una de las particularidades de Shég' Xdaltth'i' es que conserva evidencias de tareas realizadas en espacios concretos del campamento.

Qué encontraron los arqueólogos en un campamento de 13.800 años en Alaska

El descubrimiento se produjo en Shég' Xdaltth'i', un yacimiento arqueológico ubicado en el interior de Alaska, cerca del río Tanana.

  • Su nombre procede de una lengua atabascana y significa "ellos estuvieron allí".
  • Actualmente, el lugar está rodeado de abetos, pero hace casi 14.000 años presentaba un paisaje muy diferente.
  • Durante aquella época, la región estaba dominada por una vegetación de tundra arbustiva, característica de los ambientes fríos del final de la Edad de Hielo.
  • Un equipo de investigadores dirigido por Kelly Graf, profesora de antropología de la Universidad de Kansas, estudió los restos encontrados en el sitio.
  • La investigación, publicada en Science Advances, identificó tres niveles de ocupación humana correspondientes a aproximadamente 13.800, 13.000 y 12.700 años atrás.
  • El hallazgo más importante es la conservación de numerosas evidencias de actividades cotidianas, algo poco frecuente en yacimientos tan antiguos de esta región.

Las excavaciones permitieron recuperar más de 80.000 especímenes, entre los que se encuentran herramientas, fragmentos óseos y materiales relacionados con la preparación de alimentos.

Por qué el descubrimiento de 80.000 restos arqueológicos es tan importante

Aunque existen otros sitios antiguos en Beringia, Shég' Xdaltth'i' conserva una combinación excepcional de herramientas, restos animales y áreas de actividad.

Los investigadores encontraron evidencias que permiten identificar diferentes tareas realizadas dentro del campamento.

Entre los objetos recuperados se destacan:

  • Herramientas de piedra tallada: utilizadas posiblemente para cortar, procesar materiales y realizar otras tareas.
  • Un bifaz enmangado: una pieza de piedra trabajada por ambas caras y asociada con un mango.
  • Agujas fabricadas con huesos de aves: relacionadas con actividades que requerían herramientas finas, posiblemente la confección o reparación de prendas.
  • Restos de grandes mamíferos: evidencias del aprovechamiento de animales presentes en la región.
  • Piedras utilizadas para golpear: vinculadas con el procesamiento de huesos.
  • Áreas de actividad conservadas: sectores que ayudan a reconstruir la organización del campamento.

Qué revela una piedra encontrada dentro de una vivienda prehistórica

Uno de los descubrimientos que más llamó la atención de Kelly Graf fue un gran yunque de piedra ubicado dentro de una estructura interpretada como una vivienda.

A su alrededor aparecieron huesos de bisonte fragmentados y piedras de cuarzo utilizadas para golpear.

Esta disposición sugiere que los habitantes del campamento rompían los huesos para extraer la médula.

La médula ósea es una fuente concentrada de grasas y energía, especialmente valiosa para poblaciones que vivían en ambientes fríos.

Durante el final de la Edad de Hielo, los paisajes, la fauna y las posibilidades de desplazamiento experimentaron transformaciones importantes.

Durante el final de la Edad de Hielo, los paisajes, la fauna y las posibilidades de desplazamiento experimentaron transformaciones importantes.

Esto permite estudiar no solo qué herramientas tenían sus habitantes, sino también dónde las utilizaban y cómo organizaban parte de sus actividades.

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