La estatal Defensoría del Pueblo de Venezuela reiteró ayer sus denuncias sobre actos vandálicos de la oposición en centros médicos populares, luego de que la oposición acusara la supuesta detención de 242 manifestantes y el hostigamiento de empleados públicos.
Los episodios de violencia ocurrieron el lunes, luego de conocerse que Nicolás Maduro, delfín de Hugo Chávez, triunfó sobre Henrique Capriles con una ventaja de 1,8%, un resultado que el líder opositor no reconoció.
La defensora del Pueblo, Gabriela Ramírez, denunció las "agresiones contra los centros de salud CDI (Centros de Diagnóstico Integral)" y centros de expendio de alimentos con precios subsidiados por el Estado, sufridas durante las protestas (el lunes) de la oposición contra el resultado de las elecciones del domingo.
"Hago un llamado a la reflexión, a que no oigan los llamados a la violencia", pidió Ramírez en una rueda de prensa, mostrando fotografías de instalaciones quemadas o grafiteadas, y acusando a la oposición por incitar a la violencia al llamar a protestar "en medio de la denuncia de un supuesto fraude" electoral.
Horas antes, una diputada opositora había denunciado el arresto de 242 manifestantes en todo el país por delitos como "porte ilícito de cacerolas, agavillamiento (asociación ilícita), rebelión, obstrucción a la vía pública y terrorismo".
"Nosotros no sabíamos que tener una cacerola y una cuchara es terrorismo", había dicho en conferencia de prensa Delsa Solórzano, de la coalición opositora, señalando que 70 de los detenidos fueron obligados "a ponerse gorras y a cantar consignas y, si no lo hacían, eran golpeados".
Solórzano también aseguró haber recibido "un centenar" de denuncias "de empleados públicos que han sido acosados, amenazados o despedidos de sus cargos por razones políticas". Pero Ramírez dijo que su despacho no tiene conocimiento de estas presiones. "Acá en la Defensoría del Pueblo no han puesto ninguna denuncia de acosos laborales", respondió la funcionaria.
La auditoría de las elecciones en Venezuela "de ninguna manera revertirá los resultados que dieron la victoria a Nicolás Maduro", dijo por su parte ayer la vicepresidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Sandra Oblitas, quien llamó a "no crear falsas expectativas sobre lo que es una auditoría y que de ninguna manera revierte el resultado.