4 de septiembre de 2014 - 00:00

Venezuela: cambia el Gabinete pero el modelo no se toca

El presidente Maduro, cuya popularidad cayó del 50% al 35% en 16 meses, movió y reemplazó a funcionarios clave como Rafael Ramírez, que de Pdvsa pasa a ser canciller.

El relevo de Rafael Ramírez al frente de la poderosa empresa estatal Petróleos de Venezuela y de la política económica alejan la posibilidad a corto plazo de reformas en el modelo estatista en plena crisis de inflación, desabastecimiento y escasez de divisas, opinan analistas.

El “sacudón” para revitalizar a su gobierno que anunció antenoche el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, que incluyó el enunciado de medidas económicas y políticas y cambios en el Gabinete, fue rechazado en duros términos tanto por los partidos de oposición como la principal central patronal, Fedecámaras, que tomó las medidas como una admisión que “las cosas no van tan bien”.

Maduro anunció anoche por cadena nacional una batería de medidas, a las que llamó “revoluciones”, en las áreas de la economía, del conocimiento, de “las misiones socialistas”, de “la política del Estado” y de “revolución del socialismo territorial”. Pero además anunció una serie de cambios en su gabinete, entre los que destacan la designación de Rafael Ramírez como canciller, en reemplazo de Elías Jaua, quien asumió una nueva Vicepresidencia de Desarrollo del Socialismo Territorial y nuevo ministro de Comunas y Movimientos Sociales.

El ministro de Economía y Finanzas, Marcos Torres, fue ratificado en su cargo y asumirá también la vicepresidencia que deja Ramírez. El mandatario venezolano anunció también que “invitó” a Asdrúbal Chávez para que asuma el Ministerio de Petróleo y Minería, cartera en la que el primo del fallecido presidente Hugo Chávez (1999-2013) se desempeñaba como viceministro, y como presidente de Pdvsa a Eulogio del Pino, quien se desempeñaba como vicepresidente de Exploración y Producción de la estatal petrolera.

Ramírez, ahora canciller venezolano, había propuesto un plan de ajuste de la economía para aliviar la sobrevaluación del bolívar, reducir el déficit fiscal y contener la inflación, con medidas sensibles como el aumento de la gasolina, la más barata del mundo.

“El plan que propuso Ramírez fue rechazado, y por ello el gobierno se quedó sin bosquejo para sus reformas”, aseguró el economista y profesor universitario Orlando Ochoa.

“La propuesta era devaluar a 25 o 30 bolívares por dólar (y eliminar los tipos de cambio de 6,30 y 11,70 por dólar); aumentar la gasolina y mitigar el déficit fiscal. Incluso se hicieron consultas técnicas con el Fondo Monetario Internacional (FMI) buscando ideas para la crisis”, afirmó Ochoa.

El caos económico venezolano, con una inflación superior a 60%, escasez de uno de cada cuatro productos básicos y una sequía de divisas que ha provocado deudas de miles de millones de dólares del país con proveedores internacionales, ha derrumbado la popularidad de Nicolás Maduro a 35%, perdiendo 15 puntos en 16 meses, según una encuesta de Datanálisis.

En el caso de Pdvsa, en la que se designó a Eulogio del Pino como titular, Ochoa refiere que “tiene las credenciales para conducir una empresa petrolera y sabe que las deficiencias financieras de Pdvsa se deben a la sobrecarga fiscal” impuesta desde el gobierno.

“Pdvsa es el hígado, corazón y pulmones de una economía enferma, pero Eulogio del Pino está limitado de manos, solo tiene el problema operacional y financiero” pues no es el ministro de Petróleo, como sí lo fue Ramírez, aseveró el economista.

Eludiendo medidas de impacto

La ausencia de medidas económicas responde a una prioridad en garantizarse gobernabilidad y apoyo en sus bases, consideró por su parte el politólogo John Magdaleno.

“Maduro primero está resolviendo los problemas de gobernabilidad interna, asegurándose un apoyo político mínimo, para pasar a abordar la economía”, explicó Magdaleno. Para el analista, la “obligación” de Maduro “es evitar que se produzca un desmoronamiento de su base de apoyo”. Por ello, “está forzado a diluir los anuncios por los impactos sociales que podrían tener”, cuando el país espera anuncios “para abordar los temas mas importantes: cómo se solucionarán la escasez y la inflación entre 70 y 80%”.

Otro analista, Carlos Cercione, de Marea Socialista -corriente del chavismo crítica del gobierno-, consideró que la devaluación que proponía Ramírez conducía a una caída en el consumo de millones de personas, más tomando en cuenta  la caída en el salario el último año.

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