Venezuela auditará esta semana a pedido de la oposición los comicios que dieron ganador al delfín de Hugo Chávez, Nicolás Maduro, pero el órgano electoral advirtió que el resultado electoral no será revertido, mientras que el papa Francisco llamó ayer a las partes a dialogar.
Luego de que el organismo electoral accediera el jueves a realizar, parcialmente, la auditoría que reclamaba el opositor Henrique Capriles, quien perdió hace una semana por un margen de 1,8% de los votos, el procedimiento fue objeto el sábado de un nuevo cruce de desentendidos entre gobierno y oposición.
La vicepresidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Sandra Oblitas, llamó a “no crear falsas expectativas sobre lo que es una auditoría, que de ninguna manera revierte el resultado electoral”, y remarcó que una eventual impugnación debe realizarse en una instancia judicial.
Oblitas insistió en que en Venezuela no existe el recuento de votos, porque éstos son emitidos de forma electrónica, y que en cambio se contrastarán los comprobantes de sufragio, que son físicos, frente a las actas electrónicas producidas por la máquina. Estos documentos dan cuenta del total de los votos emitidos en un centro de votación, pero no registran voto a voto.
Capriles, quien había aceptado la decisión del CNE de realizar la auditoría de una muestra de las urnas, rechazó la salvedad que hizo Oblitas el sábado diciendo que “el pueblo no es tonto” y exigió el recuento entonces de los cuadernos de votación, es decir del padrón electoral. Allí se registra a los votantes inscritos y si acudieron o no a las urnas. Las partes no parecían ponerse de acuerdo sobre el alcance de la auditoría cuyo inicio está previsto la semana próxima, en una fecha aún sin precisar, luego de que se defina el lunes el protocolo a realizar.
Maduro, un exconductor de autobús que llegó a ser canciller y vicepresidente, fue investido el viernes como el “primer presidente chavista de la historia” bajo la aprobación de una veintena de mandatarios, los vítores de miles de seguidores y el metálico ruido de fondo de las caceroladas de la oposición. La gestión de sus primeras horas como presidente tuvo la aprobación del 41,6% de los venezolanos, frente a un 37,7% que la desaprobó, según una encuesta de Datanálisis divulgada a última hora del sábado.
Pero, al mismo tiempo, el 70% de los encuestados consideró que Capriles tiene derecho a que se revisen los votos, mientras el 58,2% estimó que éstos deben auditarse. La encuesta fue realizada a 657 personas, entre el 18 y el 19 de abril, precisa el informe de Datanálisis.
Se espera además que Maduro informe de un momento a otro la composición del gabinete de su “gobierno de calle”, como califica al que, al parecer, consistirá en un gobierno basado en la microgestión y en recorridos en autobús por el territorio nacional.
Ayer, el papa argentino Francisco dijo tras la oración Regina Caeli, celebrada en la Plaza de San Pedro del Vaticano, que sigue “con atención” y está “muy preocupado” por la situación política de Venezuela. “Sigo con atención los acontecimientos en Venezuela. Los sigo con mucha preocupación e intensas oraciones y la esperanza de que se encuentren vías justas y pacíficas para superar el momento de gran dificultad que atraviesa el país”, dijo el pontífice.