No hay estadísticas confiables que den cuenta de la grave dimensión que reviste la problemática del maltrato y el abuso sexual infantil. No hay que olvidar que las estadísticas que se dan a conocer son sólo las relacionadas a casos que se abordan en organismos públicos y sólo cuando llegaron a un punto límite.
En el fondo está el tema del tratamiento que se le da a cada situación, porque cuando surge una denuncia no siempre se hace la debida evaluación a la familia de ese niño o niña al que todos sus derechos vitales le están siendo vulnerados.
Por otra parte, es necesario revisar el sistema, porque no siempre la revinculación es la vía más efectiva. Muchas veces, con la excusa de cumplir las leyes vigentes, los niños y niñas retornan a un hogar donde corren un serio peligro.
Falla en este sentido el sistema de protección y la Justicia actúa de manera tardía. El Estado es el garante de los derechos de los niños y las autoridades deben reflexionar en ese sentido.