Hay un ímpetu y un revoltijo emocional y hormonal muy grande y positivo en esta etapa, en donde como los hijos están ya grandes (por lo general) hay todo un replanteo de vida, como si se tratase de una segunda adolescencia.
Hay un ímpetu y un revoltijo emocional y hormonal muy grande y positivo en esta etapa, en donde como los hijos están ya grandes (por lo general) hay todo un replanteo de vida, como si se tratase de una segunda adolescencia.
Ojo que no hablamos de mujeres que se sienten o visten como jovencitas, hablamos de mujeres que renacen en todo sentido.
Se sienten mejor porque se tienen los bríos de ser joven aún, pero a la vez con la adultez necesaria para comenzar muchas cosas nuevas sin miedo a experimentar.
Las amigas se transforman como en una sucursal de ellas mismas, y con quienes el tiempo de encuentro y diálogo representa una gran relevancia.
Ímpetu, bríos y experiencia son parte del mix que hacen que los 40 sean hoy para las mujeres un ‘lifting natural’; que se siente debido a la felicidad por lo logrado, por lo que se tiene, y por la claridad de lo que se desea.
También se ponen más sexys porque tienen claro lo que les gusta o les queda bien; poseen la garra para superar obstáculos, algo que las torna más sensuales y seguras; apuestan a la maternidad al haberse extendido hasta los 50.
Las mujeres de 40 saben lo que quieren, pero también lo que no.