Un 12 de mayo de 1996, Carlos Bossio entraba en la historia del fútbol argentino al convertirse en el primer arquero en marcar un gol de cabeza. Fue en un Racing-Estudiantes. Jugando para "El Pincha", el portero cordobés fue al área cuando el partido se moría, consiguió el agónico empate para el equipo platense y dibujó un momento imborrable.
"Fue la típica acción del último manotazo de ahogado. En la última pelota, vamos todos para arriba y vemos. La idea era sumar uno más en el área, un rebote, hacer barullo. En este caso se dio el gol, pero no es la idea de todos los arqueros que van a cabecear hacerlo. Salió en el momento", recordó, en diálogo con Cadena 3.
Bossio marcó que fue su único gol a favor, pero recordó que a los "dos o tres partidos" fue a patear un tiro libre que pegó en el travesaño. "Tenía la moral de hierro", bromeó.