El director técnico del Atlético de Madrid, Diego Simeone, confirmó este viernes que Julián Álvarez no estará en el partido de mañana frente a Sevilla y trató de poner paños fríos al conflicto del delantero con el club.
El DT del Atlético de Madrid le tendió una mano al delantero, quien por tercera vez se ausentó de las prácticas: "Espero ayudarlo a que siga siendo el futbolista importantísimo que es para nosotros".
El director técnico del Atlético de Madrid, Diego Simeone, confirmó este viernes que Julián Álvarez no estará en el partido de mañana frente a Sevilla y trató de poner paños fríos al conflicto del delantero con el club.
En una conferencia de prensa, el entrenador argentino dijo: "Evidentemente, Julián no va a estar y tenemos que competir contra un rival (Sevilla) que viene de ganar dos partidos, que tiene una confianza muy alta".
"Entiendo que todas las preguntas irán por Julián, desde el club fueron muy contundentes y claros con lo que va a suceder", aclaró Simeone y sumó una frase conciliatoria respecto a la situación de La Araña.
"Sigo en la misma posición, esperando desde lo deportivo poder ayudarlo para que siga siendo el futbolista importantísimo que es para nosotros", manifestó el Cholo.
Además, al referirse a las cualidades del "delantero importante que desea", Simeone mencionó: "Las de Julián Alvarez y (Alexander) Sorloth".
Los periodistas insistieron con las preguntas sobre el delantero, a lo que el DT declaró: "Entiendo la pregunta y la repregunta, pero creo haber explicado ya mi pensamiento, no tengo mucho más que decir. Desde el momento que vuelva a entrenar haré todo lo posible para que se sienta tan importante como ha sido siempre".
Por tercera jornada consecutiva, Julián Álvarez no formó parte de los entrenamientos del Colchonero, argumentando el mismo cuadro de "indisposición física".
De hecho, el delantero pegó faltazo en todas las prácticas semanales tras el último empate 2-2 frente al Villarreal en el estadio Wanda Metropolitano.
El clima entre el campeón del mundo y la dirigencia madrileña se encuentra en estado crítico tras la manifestación del atacante en cambiar de equipo y las gestiones públicas del Barcelona para concretar su fichaje antes del cierre de la ventana de transferencias.
El Atleti se mantiene inflexible, tildó las negociaciones de "imposibles" y se ampara en el contrato vigente hasta junio de 2030 con su cláusula de rescisión de 500 millones de euros, congelando una negociación (y novela) que promete mantener el suspenso por Julián hasta el último minuto.