En otro capítulo de la novela, Julián Álvarez no participó este miércoles del entrenamiento del Atlético de Madrid debido a una "indisposición", según informó el club español.
El delantero se ausentó en el entrenamiento, aunque en el club madrileño esperan que llegue al sábado para jugar contra Sevilla.
En otro capítulo de la novela, Julián Álvarez no participó este miércoles del entrenamiento del Atlético de Madrid debido a una "indisposición", según informó el club español.
La ausencia del delantero argentino se produjo en la vuelta a los trabajos del equipo de Diego Simeone, que comenzó a preparar el partido del próximo sábado frente al Sevilla por la tercera fecha de LaLiga.
De acuerdo con el parte difundido por la entidad colchonera, el atacante cordobés pasó una mala noche y por ese motivo no se presentó a la práctica desarrollada en el Centro Deportivo de Majadahonda, en las afueras de Madrid.
Pese a la preocupación inicial, en el Atlético son optimistas y esperan que Álvarez pueda reincorporarse en los próximos días para estar disponible en el encuentro que se disputará en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán.
La baja de este miércoles llega pocos días después de la polémica reaparición de Álvarez con la camiseta del Atlético. El delantero había vuelto a la actividad el domingo pasado, cuando ingresó a los 66 minutos en el empate ante Villarreal, luego de su participación con la selección argentina en el Mundial 2026.
El ex River recibió silbidos y reproches de buena parte de la afición colchonera, molesta por las versiones que durante el mercado de pases lo vincularon con un posible traspaso al Barcelona.
El interés del club catalán se convirtió en uno de los grandes temas del verano europeo.
Según trascendió en la prensa de España, Barcelona presentó a principios de junio una propuesta cercana a los 100 millones de euros, pagaderos en varios plazos, que fue rechazada de plano por el Atlético de Madrid.
La dirigencia rojiblanca se mantuvo firme durante toda la negociación y dejó en claro que solo evaluaría una salida mediante el pago de la cláusula de rescisión, fijada en 500 millones de euros.
Desde el club madrileño insistieron durante todo el mercado en que Julián Álvarez es una pieza clave del proyecto deportivo y recordaron que tiene contrato vigente hasta el 30 de junio de 2030.
Ante la negativa del Atlético, el Barcelona terminó modificando su estrategia. Diversos medios españoles señalaron que la entidad blaugrana decidió no avanzar por otro delantero si no lograba concretar la incorporación del argentino, por lo que prácticamente se retiró del mercado en ese puesto.
Durante las últimas semanas también surgieron versiones sobre contactos entre el entorno del futbolista y dirigentes del Arsenal. Sin embargo, esas conversaciones no habrían prosperado.
Según trascendió, una de las razones principales fue la escasa intención de Álvarez y su familia de regresar a la Premier League, donde jugó para el Manchester City antes de desembarcar en España.