Después de semanas de rumores, una oferta rechazada y los silbidos de los hinchas en el último partido ante Villarreal, desde el Atlético de Madrid elevaron el tono y dejaron en claro este miércoles que no tienen intención de negociar la salida de Julián Álvarez al Barcelona. Fue una reacción al presidente del club catalán, Joan Laporta, quien insistió en llevarse al argentino.
“Hay 0% de posibilidades de venderlo al Barça”, aseguraron al diario Marca fuentes autorizadas del colchonero tras el escándalo desatado.
La postura del club rojiblanco aparece en medio de una jornada particular para el delantero.
La Araña no participó este miércoles del entrenamiento debido a una “indisposición”, según informó oficialmente el Atlético, aunque desde la institución dijeron que ponen sus servicios médicos a disposición del futbolista para que pueda reincorporarse cuando esté recuperado.
“Esta situación no va de dinero, va de dignidad”
En el Atlético consideran que el club quedó como el principal perjudicado por una situación que comenzó durante el mercado de pases y que todavía no terminó.
“Se está victimizando al jugador, pero la única víctima del caso Julián somos nosotros”, señalaron fuentes del Atlético, que cuestionan tanto el accionar del representante del delantero como la estrategia del Barcelona para intentar concretar su incorporación.
“Nos han perjudicado en lo económico y en lo social”, agregaron desde el Metropolitano.
Julián Álvarez, rechazado por los hinchas del Atlético de Madrid
Gentileza / Diario Sport
La dirigencia rojiblanca entiende que la situación excedió una negociación habitual del mercado y se transformó en un conflicto institucional. Entonces, la decisión de no vender al delantero argentino al Barcelona no está relacionada con el monto de la operación.
“Esta situación no va de dinero, va de dignidad”, es la frase que repiten en el Atlético, según Marca.
La institución también dijo que alrededor del futuro del delantero se instaló una campaña basada en “muchas mentiras y medias verdades” y considera que el costo de ese escenario recayó sobre el club.
Barcelona había presentado una propuesta cercana a los 100 millones de euros, con un esquema de pago en seis cuotas, para quedarse con el delantero argentino.
La oferta fue rechazada por Atlético de Madrid, que se remitió a la cláusula de rescisión de 500 millones de euros que figura en el contrato de Álvarez.
El club madrileño mantiene además su intención de contar con el futbolista, cuyo vínculo se extiende hasta junio de 2030.
Laporta insiste por Julián en el Barcelona
La reacción del Atlético se dio al presidente del Barcelona, Joan Laporta, quien manifestó públicamente el interés por el atacante argentino.
“Seguimos muy interesados en Julián Álvarez. Nos gustaría que aceptaran nuestra oferta, y lo estamos haciendo con el máximo respeto hacia el Atlético de Madrid”, afirmó el dirigente.
Laporta también dejó abierta la puerta a concretar la operación si el Atlético modifica su posición.
“Si el conjunto rojiblanco está en disposición de vender al jugador durante esta ventana de transferencias de verano, el Barça estaría listo para comprarlo”, aseguró.
Sin embargo, el mensaje desde Madrid fue exactamente el contrario: no hay negociación abierta y la posibilidad de que Julián Álvarez sea vendido al Barcelona es del 0%.