El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, fortalecido por su triunfo en los comicios municipales del domingo, relanzó ayer su guerra contra las redes sociales y la Justicia. Tras 5 días de silencio postelectoral, Erdogan regresó con sus diatribas ofensivas y provocadoras, criticando públicamente a la instancia judicial más alta del país, que le obligó a levantar su decisión de prohibir el acceso de 12 millones de usuarios turcos a la red Twitter.
