El presidente estadounidense, Donald Trump, llamó ayer al emir de Qatar para ofrecerle su ayuda para mediar en la grave crisis que confronta a Doha con sus vecinos del Golfo.
El presidente estadounidense, Donald Trump, llamó ayer al emir de Qatar para ofrecerle su ayuda para mediar en la grave crisis que confronta a Doha con sus vecinos del Golfo.
En una conversación telefónica con el emir de Qatar, Sheikh Tamim bin Hamad Al Thani, Trump mencionó la idea de una reunión en la Casa Blanca para limar sus diferencias.
La llamada se produjo mientras que Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos acentuaron ayer la presión sobre Catar, tres días después de haber roto sus relaciones con su socio del Golfo.
Trump acusó a Qatar de comportarse como el "campeón del extremismo y del terrorismo en la región".
Sin llegar a pedir un cambio de régimen en Qatar, los dos países exigieron que modifique su política y reintegre el consenso regional sobre los temas sensibles de los movimientos islamistas radicales y los lazos con el Irán chiita, gran rival del reino saudí en la región.
El lunes, Arabia Saudita, Baréin, Emiratos Árabes Unidos, Egipto, Yemen y las Maldivas rompieron relaciones con Catar, acusándolo de "apoyar el terrorismo". Mauritania se sumó también a ellos.
El ministro de Relaciones Exteriores emiratí, Anwar Gargash, declaró que Riad y Abu Dabi no buscan "un cambio de régimen" en el reino catarí, sino un "cambio de política".
Además, acusó a Qatar de comportarse como el “campeón del extremismo y del terrorismo en la región”.
Condiciones
Gargash enumeró las condiciones necesarias para una normalización con Qatar, que rechazó, ya el mismo lunes, las acusaciones en su contra.
El ministro urgió al país a dejar de utilizar su cadena de televisión Al Jazeera para promover "un programa extremista", a poner fin a la presencia en Doha de dirigentes de los Hermanos Musulmanes, a tomar distancia con el movimiento islamista palestino Hamas, y a actuar contra las personas que tengan vínculos financieros con redes yihadistas.
“El catálogo es amplio. La política exterior de Qatar se ha vuelto loca y tenemos que poder verificarlo todo”, subrayó.

Ante esto, Hamas afirmó ayer estar "conmocionado" y dijo que el llamado del ministro emiratí es "una incitación al odio contra Hamas", según un comunicado del movimiento islamista.
El jefe de la diplomacia saudí, Adel Al Jubeir, que viajó a París y Berlín, declaró que no le había pedido ni a Francia ni a Alemania que mediaran. "Pero lo haremos en el marco del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG)", acotó.
Intentando una mediación, el emir de Kuwait se entrevistó el martes con el rey Salmán de Arabia Saudita y el miércoles viajó a Emiratos Árabes Unidos. Después, acudió a Qatar, donde fue recibido por el emir, según la agencia de prensa kuwaití KUNA.