A los 41 años, el fundador de Telegram, Pavel Durov, organizó la distribución de su patrimonio estimado en 17.000 millones de dólares entre sus 106 descendientes. La decisión establece un reparto equitativo que incluye tanto a sus hijos concebidos de forma natural como a los nacidos mediante donaciones de esperma en doce países.
El plan del empresario ruso radica en otorgar exactamente los mismos derechos económicos a toda su descendencia, compuesta por seis hijos de sus relaciones sentimentales y aproximadamente un centenar gestados mediante donaciones. Sin embargo, la herencia multimillonaria no estará disponible de inmediato para los jóvenes.
¿Cuándo cobrarán los 106 hijos de Pavel Durov la herencia de 17.000 millones?
Durov fijó una cláusula estricta que impide a sus 106 herederos acceder a los fondos hasta que cumplan los 30 años de edad, un horizonte temporal estimado hacia el año 2055. Con esta condición, el empresario busca evitar que la disponibilidad de liquidez prematura condicione el desarrollo personal y profesional de sus hijos.
"Quiero precisar que no hago ninguna diferencia entre mis hijos: están los que fueron concebidos de manera natural y los que provienen de mis donaciones de esperma. ¡Todos son mis hijos y todos tendrán los mismos derechos!", declaró Durov en una entrevista otorgada a la revista Le Point. El ejecutivo argumentó la restricción de edad al señalar: "Quiero que vivan como personas normales, que se construyan solos, que aprendan a confiar en sí mismos y que puedan crear, no que sean dependientes de una cuenta bancaria".
¿Cómo es el estilo de vida del dueño de Telegram y qué cargos enfrenta en Francia?
El anuncio de su plan sucesorio coincide con un contexto particular en la vida del magnate de la tecnología, cuya plataforma de mensajería acaba de superar los mil millones de usuarios a nivel mundial. Pese a administrar una fortuna de 17.000 millones de dólares, Durov mantiene hábitos austeros: no percibe salario, no consume carne ni alcohol y realiza baños de agua helada cada mañana.
Asimismo, el empresario enfrenta cargos judiciales en Francia desde finales de agosto de 2024, lo que le impide abandonar libremente el territorio francés. Tras abonar una fianza de 5 millones de euros, obtuvo una autorización de dos semanas para viajar a los Emiratos Árabes Unidos y reencontrarse con su hijo recién nacido y su hijo adolescente lesionado en un brazo.