Lionel Messi se despidió de la Selección Argentina ante un Monumental colmado y, además de las lágrimas y los homenajes, dejó una última explicación sobre la derrota ante España en la final del Mundial 2026. El capitán fue contundente: “No pasó nada raro como se dice”.
Después del triunfo 3-0 ante Benín, llegó el momento que todos esperaban y que nadie quería que llegara. Messi tomó el micrófono en el centro del campo y habló durante casi diez minutos. Recordó a su padre, agradeció a sus compañeros y a los hinchas, pero también aprovechó la última oportunidad para responder a las versiones que durante meses rodearon aquella final.
En una despedida cargada de emoción, Messi defendió a sus compañeros y dejó un mensaje sobre la importancia de mantenerse unidos frente a las dificultades.
Marcelo Álvarez / Los Andes
“Siento que es el momento, que el último Mundial ya fue demasiado. Pude... pudimos cumplir el sueño de volver a ser campeones del mundo”, comenzó.
La aclaración final
La frase abrió la puerta a un recuerdo que todavía generaba preguntas. Argentina había llegado hasta la definición del Mundial 2026 después de una semifinal especialmente exigente frente a Inglaterra. Para Messi, allí estuvo una de las claves.
“El último Mundial estuvimos muy cerquita. No pasó nada raro como se dice, el partido contra Inglaterra fue un desgaste muy grande para nosotros”, afirmó.
Las teorías conspirativas
El Monumental respondió con una ovación. Messi esperó y completó su explicación sin buscar excusas ni responsables externos: “Llegamos con lo justo, la peleamos como lo hicimos siempre. Lamentablemente, no pudimos ser campeones, pero estuvimos muy cerquita. Todos los compañeros que tuve al lado siempre dejaron todo por esta camiseta”.
La declaración también sirvió para cerrar una historia paralela que había crecido durante los últimos meses. Supuestas discusiones en el vestuario, interpretaciones sobre los gestos de los jugadores y distintas teorías sobre lo ocurrido antes y durante la final habían alimentado las redes sociales.
Lionel Messi habló ante más de 85 mil hinchas en el Monumental durante su despedida de la Selección Argentina.
Marcelo Álvarez / Los Andes
La postura del capitán coincide con lo que Lionel Scaloni ya había señalado después de aquella derrota. El entrenador tampoco buscó excusas y había sido directo al analizar el partido ante España: “Perdimos porque ellos fueron mejores. Hay que reconocerlo, hay que reconocer que jugaron mejor. Nosotros seguramente llegamos justos, es la realidad, pero hay veces que está bueno reconocer, y eso creo que nos va a hacer mejores, sin duda”.
Fue, de algún modo, un gesto maradoneano. No por el tono ni por las formas, sino por la necesidad de salir en defensa de los suyos cuando ya no quedaba nada por jugar. Maradona tenía esa costumbre: ponerse delante del golpe cuando sentía que el ataque alcanzaba a los que estaban a su lado. Messi lo hizo a su manera, con la calma que lo acompañó durante buena parte de su carrera, pero con la misma intención: defender a sus compañeros y cerrar una historia que apenas fue un delirio de un puñado de trasnochados.