La humedad, la fuerza del viento y la lluvia se combinaron con toda precisión para generar el enorme tornado que devastó Moore, Oklahoma. Y esa combinación liberó una asombrosa cantidad de energía que opacó el poder de la bomba atómica que arrasó con Hiroshima.
El martes por la tarde, el Servicio Meteorológico Nacional lo clasificó en el tope de la escala, como un tornado EF-5, por la velocidad de los vientos y la severidad de los daños. Se calcula que los vientos alcanzaron velocidades de entre 324 kilómetros por hora (200 mph) y 340 kph (210 mph).
Varios meteorólogos usaron mediciones en tiempo real para calcular la energía liberada durante el tiempo que duró el fenómeno, aproximadamente una hora. Esos cálculos oscilaron entre 8 veces y más de 600 veces la fuerza de la bomba de Hiroshima, y la mayoría de los expertos se inclinan por darle el máximo.
Durante ciertos momentos el tornado tuvo un ancho de 2 kilómetros (1,3 millas), y su paso se prolongó durante 27,5 kilómetros (17 millas) y un tiempo de 40 minutos, mucho tiempo en el caso de un tornado normal, pero no demasiado inusual para uno tan violento, dijo el meteorólogo investigador Harold Brooks, del Laboratorio Nacional de Tormentas Severas en Norman, Oklahoma. Menos de 1% de todos los tornados en Estados Unidos tienen tal nivel de fuerza, y ocurren sólo 10 veces al año, dijo.
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Dado que esta es la tercera tormenta de gran intensidad que afecta a Moore en 14 años, algunas personas se preguntan por qué. Es una combinación de factores geográficos, meteorológicos y mucha mala suerte, dijeron los expertos.
Si se observa el historial de los tornados en mayo se puede ver que se concentran en una zona -quizás de 162 kilómetros (100 millas) de ancho- en la región central de Oklahoma."Y existen buenas razones para ello'', dijo Adam Houston, profesor de Meteorología en la Universidad de Nebraska en Lincoln. Esa es la zona donde la alta temperatura y humedad del aire y un elevado cociente anemométrico (diferencia en la velocidad del viento o su dirección entre dos puntos en la atmósfera) se combinan en la proporción perfecta.
La zona abarca más allá de la ciudad de Moore. Varios meteorólogos ofrecen la misma explicación de por qué ese suburbio ha sido afectado varias veces por fuertes tornados: "mala suerte''.
Los científicos conocen los ingredientes necesarios para la formación de un tornado devastador, pero tienen dificultades para entender las razones por las que en algunas ocasiones llegan a ser grandes tormentas y en otras no. Y todavía tratan de determinar qué efectos, si acaso hay alguno, pudiera tener el calentamiento global sobre los tornados.
Sin más sobrevivientes
La búsqueda de sobrevivientes y de víctimas casi llegaba a su fin el martes entre los escombros. Las autoridades redujeron la cifra de muertos de 51 a 24.
El jefe de bomberos, Gary Bird, afirmó que estaba "98% seguro'' de que no había más sobrevivientes ni cadáveres que recuperar debajo de los escombros en el pueblo de Moore.
Agregó que todas las viviendas destruidas habían sido revisadas por lo menos una vez y que tiene la esperanza de que el trabajo se complete para la noche del martes, aunque las lluvias torrenciales podrían dificultar el esfuerzo.
Bird indicó que no se había hallado ni sobrevivientes, ni víctimas desde el lunes por la noche. Los trabajadores pintaban una X en cada estructura para indicar ya había sido revisada.
Inicialmente las autoridades informaron que el balance de muertos era mayor porque algunas de las víctimas al parecer fueron contadas dos veces en medio del caos reinante por la tormenta, dijo Amy Elliot, portavoz de la oficina del médico forense. La caída de los tendidos de comunicaciones y los problemas para compartir información con las autoridades exacerbó el problema, señaló.
Entre las víctimas hay nueve niños. Más de 200 personas fueron atendidas en hospitales locales.