Comenzaron a regir los aumentos ya anunciados en los servicios públicos, que impactan más en la zona de Buenos Aires y el conurbano, donde el atraso era mayor. Para estos días se esperan aumentos en las naftas y en las prepagas.
Comenzaron a regir los aumentos ya anunciados en los servicios públicos, que impactan más en la zona de Buenos Aires y el conurbano, donde el atraso era mayor. Para estos días se esperan aumentos en las naftas y en las prepagas.
El gobierno decidió realizar un camino gradual para actualizar las tarifas y, en realidad, no consiguió lo que buscaba. En principio, no bajó el déficit sino que subió por el endeudamiento que hubo que tomar para financiarlo.
Además, no evitó el costo social ni el costo político, porque cada vez que aumentó, generó descontento y bronca.
Lo peor es que aún faltan más aumentos para llegar al objetivo de terminar con ellos en 2019, aunque con este método seguiremos acumulando deuda para solventar el déficit fiscal, que es la causa principal de la inflación.
Pero en este caso, seguiremos con inflación por el déficit y por los aumentos de tarifas.
El economista Diego Giacomini sostiene que "en 2015, eliminando los subsidios económicos (4,3% PBI) eliminabas el déficit primario (4% PBI).
Ahora en 2018 eliminando los subsidios (1,5% PBI), sólo bajás el déficit primario a la mitad (3,2% de PBI), siempre que cumplás la meta".
Todavía quedan aumentos pendientes, pero seguiremos con inflación, déficit y deuda. Mal negocio.