Cuando a los 8 minutos, Emiliano Méndez marcó la apertura del marcador para Arsenal, ni el más pesimista hincha de Aldosivi pensó en que la tarde-noche podía terminar con una goleada en contra. Ni siquiera los simpatizantes del local, cuando Álvarez Suárez amplió diferencias, a los 26 minutos del capítulo inicial, imaginaron lo que iba a llegar en el complemento. Porque los marplatenses tuvieron dos chances clarísimas para anotar y fallaron. Entonces, ante la efectividad de unos y la impericia de otros, el complemento salió sin ritmo, con escasas situaciones y con el equipo de Rondina agazapado para dar el golpe de gracia, que recién consiguió cuando pasó la media hora de juego del capítulo final, a través de Giménez. Enseguida amplió Soñora y fue el final para ambos en la Superliga. Unos se fueron sonriendo; otros, bastante preocupados para lo que viene.

