Uno de los abogados querellantes en la causa por la que está condenado el sacerdote Julio Grassi, afirmó que se encuentra a la espera de una audiencia con el Papa para formularle el pedido de separación formal de la Iglesia Católica del cura, condenado a 15 años de prisión por abuso y corrupción de menores.
Juan Pablo Gallego, abogado que representó a uno de los menores que acusó a Grassi por abuso sexual, dijo que las palabras que ayer dijo el papa Francisco sobre los curas pedófilos "engloba perfectamente a Grassi, quien está condenado en tres instancias por abuso y corrupción".
Gallego, que aguarda la decisión de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, última instancia a la que apeló la defensa del cura condenado, destacó que "hay otras curas condenados por pedofilia en la Argentina y la Iglesia Católica argentina ya los separó; no entiendo por qué Grassi tiene este privilegio. Si Grassi quisiera podría oficiar misa: no lo hace porque está en la cárcel. A fin de año quiso organizar un pesebre en el penal; todo esto es visto con mucho dolor por los chicos a los que abusó".
Por este motivo, Gallego aseguró que "hace un año solicité una audiencia con el papa Francisco como abogado de este caso y, cuando se me conceda, le pediré la separación de Grassi de la Iglesia Católica".
La condena a 15 años de prisión por abuso sexual y corrupción de un menor que tenía en guarda judicial en la Fundación Felices los Niños, fue confirmada en tres instancias judiciales; la última la Suprema Corte bonaerense. La defensa del cura apeló a la Corte Suprema de la Nación que no tiene plazo para expedirse sobre el caso.