En pleno desierto del sur de Australia existe un pueblo donde la puerta de una casa puede conducir directamente al interior de una colina. Se llama Coober Pedy y es famoso por sus viviendas subterráneas, conocidas como dugouts, una solución arquitectónica que permite sobrellevar temperaturas muy elevadas sin depender tanto de la refrigeración artificial.
No todos sus habitantes viven bajo la superficie y tampoco alcanza actualmente los 3.000 residentes que mencionan algunas publicaciones turísticas.
El censo oficial australiano de 2021 registró 1.566 personas en la localidad y su entorno administrativo.
La búsqueda de ópalos que cambió la forma de construir casas
La historia moderna de Coober Pedy está vinculada al descubrimiento de ópalos en 1915. La explotación minera atrajo trabajadores a una región árida, con escasa sombra y grandes diferencias entre las temperaturas del día y la noche.
Los primeros pobladores aprovecharon el conocimiento de las excavaciones para convertir sectores de roca en habitaciones habitables.
Con el tiempo aparecieron viviendas con dormitorios, cocinas, baños y livings, muchas de ellas equipadas como cualquier casa convencional. Desde afuera, algunas construcciones solo muestran una entrada y tubos de ventilación; por dentro, las paredes y los techos conservan la textura de la piedra.
Por qué las viviendas subterráneas mantienen una temperatura más estable
La ventaja principal es térmica. La masa rocosa amortigua los cambios bruscos que ocurren en el exterior y ayuda a mantener interiores relativamente estables.
Según información turística oficial de Australia Meridional, algunos alojamientos excavados registran temperaturas habituales cercanas a 20 a 24 °C, aunque existen variaciones según la construcción y la época del año.
Eso no significa que todas las casas prescindan de sistemas de ventilación o aire acondicionado. La habitabilidad depende del diseño, del intercambio de aire y del mantenimiento de cada espacio. Además, no se puede excavar libremente en cualquier sector: las antiguas zonas mineras requieren precauciones particulares.
Iglesias, hoteles y una vivienda excavada durante años
Coober Pedy tiene atracciones que aprovechan la misma arquitectura: iglesias subterráneas, museos relacionados con los ópalos y alojamientos donde los visitantes pueden pasar la noche rodeados de roca.
Entre los sitios históricos se encuentra Faye's Underground Home, una vivienda excavada manualmente durante años y convertida en atractivo turístico.
Las excursiones también incluyen el paisaje de Kanku-Breakaways, con formaciones geológicas características del interior australiano.
Así, el pueblo no es una ciudad completamente enterrada, sino una combinación singular de vida en la superficie y construcciones bajo tierra surgida de la minería y el clima.