18 de agosto de 2026 - 16:43

Tiempo de decisiones: la guía definitiva, punto por punto, para ayudar en la búsqueda de carrera

Ansiedad, presiones familiares y un mar de opciones paralizan a miles de jóvenes antes de elegir. Revelaciones de especialistas y claves a tener en cuenta

Esta época del año ubica a muchos jóvenes y a sus familias frente a una encrucijada que suele volverse compleja: elegir una carrera universitaria. Alumnos del último año de la secundaria -y los más previsores, de cuarto- buscan definir sus próximos pasos, los cuales también pueden incluir carreras cortas u otro tipo de formación técnica y profesional.

El asunto, para una gran mayoría, suele derivar en episodios de estrés, ansiedad y frustración, tensión que muchas veces se traslada a las relaciones familiares. En este escenario conviven múltiples factores: una oferta académica abrumadora que no termina de convencer o, directamente, la falta de certeza sobre hacia dónde orientar la formación y el futuro laboral.

A continuación, una guía punto por punto para acompañar el proceso y tomar esa decisión con serenidad y criterio.

1. Tomarse el tiempo necesario para elegir carrera: un proceso, no un mandato

La información adecuada, el autoconocimiento sobre las propias habilidades y gustos, y el tiempo necesario para procesar la información constituyen los pilares para atravesar esta etapa con éxito.

Que no se apuren, que tengan paciencia y que es un proceso”, anticipa la psicopedagoga Mónica Vicchi, especialista con 30 años de trayectoria en orientación vocacional.

Decisión de carrera: jóvenes y familias enfrentan la elección profesional con ansiedad, influenciados por múltiples factores.

Decisión de carrera: jóvenes y familias enfrentan la elección profesional con ansiedad, influenciados por múltiples factores.

“Para poder elegir tenemos que saber algunas cosas de nosotros mismos. Yo siempre pongo un ejemplo: cuando vos te vas de viaje no comprás cualquier lugar, buscás un lugar que te guste a vos; si te gusta el mar o la montaña, según lo que te guste vas a ver de ese viaje qué elegir. ¿Qué pasa con la elección vocacional? A veces empezamos a mirar afuera, qué oferta educativa hay, y nos queda esta información nuestra: quiénes somos, qué me gusta, qué habilidades tengo, qué intereses tengo. Y esto que parece tan natural y tan lógico, no lo tienen tanto los chicos a los 16 o 17 años, cuando tienen que elegir la carrera”, explica Vicchi.

Por su parte, la licenciada María Verónica Lapelle, psicóloga y directora de la nueva Licenciatura en Psicología de la Universidad Hospital Italiano, aporta una mirada complementaria sobre el concepto de proyecto de vida: “La vocación no es un destino fijo al que debemos llegar, sino una obra en construcción: la vamos diseñando día a día con cada paso que emprendemos, cada pregunta y cada experiencia que integramos. Es un proceso vivo, alimentado por la curiosidad y la capacidad constante de aprender y evolucionar”, sostiene Lapelle.

2. El origen del dilema: un camino que empieza en la infancia

El desarrollo de la capacidad de decisión no surge de manera espontánea en los últimos años de la escuela media.

“Esto en realidad es un proceso de autoconocimiento -afirma Vicchi-. Algo que no empieza en 4º año ni en 3°, es un proceso quizás de muchos años antes y no debería empezar en esa época. Debería ser una forma de crianza, una forma de educación desde la escuela donde los niños y las niñas puedan conectarse con esto, con sus habilidades, con sus gustos, con sus intereses. Y esto no siempre pasa por ahí. La educación se limita a lo curricular, que es lo lógico, pero falta esta parte y a veces las familias no tienen mucho en cuenta el proveer de experiencias, diferentes experiencias para que los chicos vayan conociéndose, vayan viendo qué les gusta, qué no les gusta”.

A esto se suma la carga cultural de las decisiones a largo plazo: “Tienen que saber qué quieren, qué van a hacer el resto de sus vidas, porque también está este mandato de que sea para toda la vida. Lo cual, por suerte, va cambiando”, resalta la psicopedagoga.

Para la licenciada en Psicología Gabriela Cusnaider, el nudo del problema radica en una "falta o ausencia de experiencia propia" durante la infancia; es decir, en la dificultad de "ser autor de sus propias decisiones de chico".

Claves para elegir carrera: se recomienda analizar salida laboral, expectativas familiares, vocación e intereses para tomar una decisión informada. Feria Educativa

Claves para elegir carrera: se recomienda analizar salida laboral, expectativas familiares, vocación e intereses para tomar una decisión informada. Feria Educativa

Cusnaider advierte sobre la tendencia a desestimar el criterio en las etapas tempranas: “En la mayoría de los niños promedio, es el adulto el que elige, porque consideran que como es niño, todavía no sabe bien y en realidad sí que saben. Aprender a elegir es una capacidad justamente que hay que construir desde pequeños”.

3. Cómo decidir sobre una carrera cuando la oferta es enorme

“Debemos comprender que elegir una carrera no es un proceso aislado, sino el resultado de la interacción entre diversos factores personales y contextuales”, explica Lapelle.

Entre las variables de mayor impacto en la toma de decisión, la especialista enumera:

  • Salida laboral y estabilidad económica: El deseo de independencia económica y seguridad financiera futura.
  • Expectativas familiares: La búsqueda de aprobación o el peso de continuar un legado profesional.
  • Presión social y estatus: El prestigio asociado a ciertas profesiones tradicionales.
  • Carreras "de moda": El auge de la tecnología y el marketing digital atrae por su promesa de flexibilidad y sueldos altos.
  • Vocación e intereses: La afinidad natural por ciertas materias, hobbies o actividades.

Frente a esta matriz, la sobreabundancia de opciones puede resultar contraproducente:

“Esto ocurre por la denominada paradoja de la elección: ante una oferta abrumadora, el temor a equivocarnos puede paralizarnos”, profundiza la especialista.

4. Estrategia de búsqueda: qué analizar para elegir una carrera

A pesar de la parálisis inicial, la diversidad académica actual facilita la hiperespecialización, permitiendo encontrar nichos profesionales adaptados a cada perfil. La clave reside en filtrar con criterio.

Desde la Universidad Hospital Italiano sugieren cuatro pasos centrales:

  • Identificar habilidades: Reconocer las actividades que se disfrutan de manera genuina.
  • Revisar planes de estudio: Analizar las asignaturas en detalle, más allá del título de la carrera, para comprender su enfoque real.
  • Contactar profesionales: Conversar con referentes del sector para conocer la dinámica cotidiana del ejercicio profesional.
  • Evaluar el entorno de trabajo: Definir qué modalidad se alinea mejor con las expectativas (oficina, trabajo remoto, campo o emprendimiento).

5. En qué ayuda a elegir una carrera la orientación vocacional

Cuando el proceso individual no alcanza para despejar las dudas, recurrir a la orientación vocacional ofrece un espacio de introspección guiada. Sus beneficios principales incluyen:

  • Reconocimiento de potencialidades: Permite traducir en palabras capacidades que solían pasar desapercibidas.
  • Fortalecimiento de la singularidad: Ayuda a diferenciar las aspiraciones propias de las mandatos familiares o sociales.
  • Perspectiva sobre el entorno profesional: Flexibiliza la idea de una elección rígida o inalterable en el tiempo.
  • Estrategia y determinación: Transforma la incertidumbre en una hoja de ruta concreta y ejecutable.
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