8 de agosto de 2026 - 11:15

Lejos de la actuación y el modelaje: el exitoso negocio de Flor Torrente, la hija de Araceli González

La artista creó una marca vegana junto a una amiga, abrió un local en Palermo y amplió su catálogo desde las carteras hacia la ropa y la joyería.

Flor Torrente consolidó un negocio propio fuera de la actuación y el modelaje. La hija de Araceli González es una de las creadoras de Helicia, una marca argentina de accesorios y moda vegana que nació como un proyecto pequeño y con el tiempo amplió su catálogo, fortaleció la venta digital y abrió un espacio físico en Palermo.

La historia no implica que Torrente haya abandonado los escenarios. Durante 2026 regresó al teatro con la comedia Mi amiga y yo y continuó definiéndose como actriz y emprendedora. El negocio representa una faceta paralela, desarrollada lejos de los sets y sostenida durante más de una década.

Helicia nació con carteras y accesorios sin materiales de origen animal

El emprendimiento comenzó en 2013, cuando Flor Torrente se asoció con su amiga Agus Bruzon. La idea inicial fue crear carteras y accesorios veganos con una identidad urbana, evitando cuero y otros materiales de origen animal.

El catálogo fue creciendo de manera gradual. A las carteras se sumaron mochilas, sobres, accesorios, piezas de joyería y prendas. La marca buscó mantener un diseño funcional y minimalista que pudiera reconocerse más allá del apellido famoso de una de sus fundadoras.

Uno de los pasos importantes fue la apertura de un local en Palermo. El espacio permitió mostrar las texturas y terminaciones de manera presencial, algo relevante para una propuesta cuya diferencia está precisamente en los materiales alternativos.

La pandemia obligó a cambiar el catálogo

El período de aislamiento representó una amenaza para el negocio, pero también aceleró una transformación. Helicia incorporó barbijos reutilizables y una línea de ropa cómoda con buzos, joggings y prendas urbanas adaptadas al nuevo modo de vida.

La diversificación tuvo una respuesta favorable y permitió sostener las ventas cuando los accesorios para salir habían perdido demanda. Según reconstruyeron distintos medios, la capacidad de escuchar al público fue una de las claves para atravesar ese momento sin abandonar la identidad de la marca.

Después de esa etapa, el proyecto mantuvo la venta online y siguió lanzando colecciones. La presencia digital no quedó como una solución temporal: se convirtió en uno de los canales centrales del negocio y complementó la experiencia del local físico.

Cómo conviven el emprendimiento y su regreso al teatro

Torrente describe su presente como la convivencia de varias facetas. Por un lado, lidera una marca de moda sostenible; por otro, volvió a la actuación teatral. Esa combinación contradice la idea de que para emprender tuvo que abandonar completamente su carrera artística.

En febrero de 2026 explicó que solo quería involucrarse en proyectos que pudiera realizar con conciencia y entusiasmo. El criterio también se refleja en el emprendimiento: la marca se sostuvo con decisiones graduales y una identidad definida en lugar de depender únicamente de la exposición mediática.

Las tres claves que diferencian a su negocio

  • Materiales veganos: la propuesta nació sin cuero ni insumos de origen animal.
  • Diversificación: pasó de carteras y accesorios a ropa, joyería y artículos de uso cotidiano.
  • Modelo mixto: combina ventas por Internet, comunicación en redes y un espacio físico en Palermo.

El éxito no puede medirse con cifras de facturación porque la marca no difundió balances públicos. Sin embargo, su continuidad desde 2013, la ampliación del catálogo y la apertura del local muestran que dejó de ser una iniciativa ocasional para convertirse en una actividad estable.

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