Tras embestir a Alan durante aquella madrugada de hace 9 años, el empresario no detuvo el vehículo en el acto, siguió su camino y recién se entregó 60 horas después, cuando reconoció que había sido él quien atropelló al joven.
Dolorosa coincidencia: en 8 años atropellaron a dos hermanos en la misma ruta y los conductores se fugaron. Foto: Gentileza
De esta manera, quedó efecto la condena que había recibido Verdenelli en 2020 (a 3 años de prisión en suspenso por homicidio culposo agravado y a 8 años de inhabilitación para conducir cualquier tipo de vehículo), y reabrió una herida que, para la familia Villouta, nunca terminó de cerrar.
“La bronca no me sirve de nada. Lo que siento ahora es el dolor de la herida de vuelta sangrando. Después de 9 años, volver a transitar todo. Solo quiero que se vea todo lo que lograron y silenciaron durante todo este tiempo, y que quedó en nada”, expresó el papá de Alan, Andrés Villouta a Los Andes.
“La Justicia te demuestra que la vida tiene un precio y que pareciera ser que quien tiene la plata en el bolsillo es dueño de la vida ajena. Y si sos un pobretón, te jodés”, lanzó, con crudeza.
“Vamos a llegar a una sociedad en que, según tu billetera, vas a poder decidir quién vive y quién no. Y un día uno va a llegar a un tribunal y va a poder darse el 'lujo' de decir que le quitó la vida a alguien; que tuvo esa experiencia y preguntar cuánto sale arreglarlo”, sostuvo.
Atropelló y mató a un joven, lo abandonó y se entregó a las 60 horas: "no se puede dejar a nadie tirado"
Ramiro Gómez / Los Andes
Para el padre de Alan, esta resolución no se trata solamente de que haya quedado sin efecto una condena. Se trata de volver a atravesar, 9 años después, todo lo ocurrido desde aquella madrugada en que su hijo murió atropellado en el Acceso Sur.
“Es el dolor de sufrir una injusticia. Más allá de la pérdida, sentís que nadie te defiende”, resumió.
Una demora incomprensible y el tiempo como aliado de Verdenelli
Alan Villouta tenía 21 años y salía de trabajar de la pizzería de un mall ubicado en Guaymallén cuando fue atropellado en el Acceso Sur. El conductor del vehículo, Alejandro Verdenelli, escapó del lugar y se entregó dos días y medio después.
El empresario fue condenado el 14 de abril de 2020 a 3 años de prisión (en suspenso), y la sentencia fue casada (apelada) por la defensa de Verdenelli. En ese momento comenzó entonces un largo derrotero judicial. Recién en febrero de 2026 (5 años y 10 después de la condena) la Sala 2 de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza notificó el rechazo de ese recurso.
Juicio por la muerte de Alan Villouta: Verdenelli quiere que la Corte revise la condena
La defensa de Verdenelli presentó luego un recurso extraordinario federal para intentar llevar el expediente hasta la Corte Suprema de la Nación. Pero la Corte mendocina rechazó esa instancia el 13 de abril de 2026, apenas un día antes de que se cumpliera el plazo de 6 años desde la condena, que es el máximo previsto para el delito de homicidio culposo por el que había sido condenado Verdenelli.
El empresario fue notificado 4 días después, debido a que se encontraba de viaje en Malargüe. Y, al haberse ya cumplido los 6 años-, ese fue el argumento utilizado por Verdenelli para insistir en la prescripción.
Desde la Fiscalía y la querella, en tanto, se opusieron a este planteo e insistieron en que la prescripción no se había interrumpido con la notificación a Verdenelli, sino el mismo 13 de abril de este año, cuando quedó firme la sentencia.
No obstante, esta semana los mismos jueces que habían condenado a Verdenelli (Mauricio Juan, Horacio Cadile y Fernando Martínez) hicieron lugar al planteo y declararon prescripta la causa. De esta manera, Verdenelli quedó sobreseído y la condena fue anulada.
Cesar Alejandro Verdenelli fue condenado a la pena de 3 años de prisión en suspenso\u002E
"¡No entiende por qué dejaron pasar tantos años hasta la resolución de la Corte! Pareciera ser que lo hubiesen hecho a propósito, para que todo quedara en nada. Estos son los famosos 'tiempos de la Justicia'...", acusó Villouta.
“No sabés lo que cuesta llevar 9 años sin la compañía de tu hijo”
La prescripción de la causa volvió a poner a Andrés Villouta frente a una historia que, aunque nunca dejó de formar parte de su vida, ahora siente que debe recorrer nuevamente.
“Este tipo sabe lo que hizo, la gente sabe lo que hizo... ¡No sabés lo que cuesta llevar nueve años sin la compañía de tu hijo!”, expresó. Y aclaró que, aunque sabe que nada ni nadie va a devolverle la vida de su hijo, al menos la condena servía para demostrar que el que las hace las paga.
“Mi hijo partió. ¿Y en qué quedó eso? ¿Qué hacemos? ¿En quién confiamos?”, agregó, con resignación.
Seguir trabajando en nombre de Alan
Pese al dolor y a la frustración, Andrés encontró una manera de continuar ligado a la memoria de su hijo, lo hace ayudando a otros.
“Vamos a seguir con las labores solidarias en la memoria de Alan, como el chocolate que estamos preparando para el Día del Niño”, contó. Y recordó que ni siquiera pudieron conseguir los recursos suficientes para poder tramitar la personería jurídica.