En una época en la que cada vez más personas sienten la necesidad de saber qué hay detrás de los alimentos que llevan a su mesa, en Mendoza florece una experiencia que pone el foco en aportar productos naturales y de confianza.
Hay otra forma de consumir en Chacras de Coria, una alternativa que conecta el campo con la ciudad, elimina intermediarios y cuida la salud y el suelo.
En una época en la que cada vez más personas sienten la necesidad de saber qué hay detrás de los alimentos que llevan a su mesa, en Mendoza florece una experiencia que pone el foco en aportar productos naturales y de confianza.
Cada martes, el corazón de Chacras de Coria se transforma en el escenario de EcoOasis, una feria agroecológica que demuestra semana a semana que otra forma de producir y consumir alimentos no solo es posible, sino que ya es una realidad.
Esta iniciativa nació del trabajo colectivo impulsado por la comercializadora Reparto Alegría. Desde hace más de cuatro años, un grupo integrado por productores, elaboradores, técnicos y consumidores decidió tomar las riendas de su propia alimentación y construir un modelo alternativo.
¿El diferencial que atrapa a quienes los visitan? Detrás de cada puesto hay trabajadores que certifican colectivamente la calidad de lo que venden. Lejos de depender de una empresa corporativa o de un sello externo privado, son los propios integrantes de esta red quienes garantizan, con un fuerte compromiso por el territorio local, que los procesos productivos respetan a rajatabla los principios de la agroecología.
Para quienes buscan una propuesta más natural, el primer gran atractivo de los alimentos de EcoOasis es que se producen sin agroquímicos ni organismos genéticamente modificados (OGM). El objetivo primordial es el cuidado de la salud de las personas y del medio ambiente.
Sin embargo, el éxito de este espacio radica en entender que la agroecología no se limita a la forma en que se cultiva una verdura o una fruta. Se trata de un sistema que incorpora principios sociales, económicos y ecológicos para construir un esquema alimentario más justo, sostenible y resiliente.
El modelo pone en valor los saberes locales y ancestrales, fomenta el diálogo continuo, la economía circular, el reciclaje y el compostaje. A su vez, protege la biodiversidad, el suelo y los recursos naturales. La meta de esta comunidad es un equilibrio perfecto: ser socialmente justos, ecológicamente sustentables y económicamente rentables, generando condiciones dignas para sostener la actividad de las familias productoras.
Uno de los rasgos más valiosos y llamativos de la comunidad EcoOasis es su extrema diversidad. En el mismo espacio conviven familias productoras de verduras y frutas, comercializadoras y elaboradores de panificados, fermentos, cosmética natural y quesos vegetales. Pero a ellos se suman una psicóloga, ingenieras agrónomas, técnicos y los propios consumidores, quienes participan activamente del "sistema de garantías".
Esta heterogeneidad permite mirar la producción de alimentos desde múltiples perspectivas, construyendo una red donde el conocimiento circula de manera horizontal, de igual a igual.
El corazón de esa propuesta es el Sistema Participativo de Garantías (SPG), una herramienta reconocida internacionalmente que convierte la certificación en un proceso de aprendizaje y construcción colectiva. Las reuniones mensuales, las visitas a las fincas y el intercambio permanente de saberes forman parte de una dinámica donde todos observan, acompañan y evalúan los procesos productivos desde la transparencia y el compromiso mutuo.
“Nos garantizamos la producción agroecológica entre nosotros. Recorremos las fincas, compartimos técnicas, aprendemos unos de otros y fortalecemos la pertenencia al grupo”, explican desde EcoOasis.
La feria abre sus puertas todos los martes en Luján de Cuyo, de 15.30 a 19.30 horas. Se ubica en calle Italia 5.675 de Chacras de Coria y allí el público puede encontrar verduras y frutas de estación, hongos, miel, huevos, panificados artesanales, conservas, bebidas fermentadas, aceites, semillas, flores y productos de cosmética natural elaborados por personas que desarrollan sus emprendimientos localmente.
Con una propuesta que combina alimentos saludables, producción responsable y vínculos comunitarios, EcoOasis demuestra que la agroecología no es solamente una forma de cultivar: es también una manera de construir comunidad y de generar una relación más consciente entre quienes producen, quienes consumen y el territorio.