Redescubre la belleza de lo imperfecto en el nuevo episodio del podcast “Gestión del optimismo”

En este episodio compartimos pautas concretas para aplicar esta inspiradora filosofía en tu desarrollo profesional. Aprende a aceptar tus imperfecciones y úsalas para construir una carrera más rica y significativa.

"Gestión del optimismo" con Marita Abraham
"Gestión del optimismo" con Marita Abraham

Bienvenidos a otro episodio de Gestión del Optimismo, el podcast donde exploramos herramientas y conceptos para cultivar una mentalidad positiva y una vida plena.

Redescubre la belleza de lo imperfecto en tu carrera profesional

En un mundo que valora la perfección y el éxito sin fallas, el arte japonés del Kintsugi ofrece una perspectiva refrescante y transformadora. ¿Te has enfrentado a fracasos o contratiempos en tu vida profesional? ¿Te gustaría aprender cómo convertir esas experiencias en fortalezas? En este episodio descubre cómo el Kintsugi puede revolucionar tu carrera.

El arte ancestral del kintsugi y su filosofía

El Kintsugi, que significa “reparar con oro”, es una técnica japonesa que consiste en arreglar objetos de cerámica rotos utilizando una resina espolvoreada con polvo de oro, plata o platino. En lugar de ocultar las grietas, esta técnica resalta las fracturas, creando una pieza única y más valiosa que antes. Esta práctica no solo repara el objeto, sino que también lo embellece, celebrando su historia y sus imperfecciones.

Los japoneses tienen una perspectiva única y filosófica en este sentido. El Kintsugi no solo repara el objeto, sino que también lo embellece, celebrando sus imperfecciones y convirtiéndolo en una pieza significativa y única. La filosofía detrás del Kintsugi es que las roturas y reparaciones son parte de la historia del objeto y deben ser apreciadas, no disimuladas.

En muchas culturas occidentales, la reacción común ante un objeto roto es reemplazarlo por uno nuevo. La reparación, cuando se hace, busca restaurar el objeto a su estado original para que las reparaciones sean lo menos visibles posible. El enfoque está en ocultar las imperfecciones y restaurar la apariencia y funcionalidad del objeto. Además, con la cultura de consumo predominante en Occidente, a menudo se opta por la sustitución rápida en lugar de la reparación, influenciada por la disponibilidad y el bajo costo de los productos nuevos.

Contraste filosófico: aceptación vs. perfección

La principal diferencia entre estas dos aproximaciones radica en la aceptación de la imperfección frente a la búsqueda de la perfección.

La filosofía japonesa, especialmente la del Kintsugi, valora la historia y las imperfecciones. Las cicatrices se consideran una parte importante y hermosa de la vida del objeto, añadiendo carácter y valor.

En contraste, la cultura occidental tiende a valorar la perfección y la novedad. Las imperfecciones a menudo se ven como fallos que deben ser ocultados o eliminados, y la preferencia por lo nuevo a menudo supera la apreciación por lo antiguo y reparado.

Los japoneses aceptan y celebran los errores, viéndolos como partes valiosas de nuestra historia profesional.  Así utilizan cada experiencia para aprender y mejorar, convirtiendo los fracasos en fortalezas y desarrollan la capacidad de recuperarse y adaptarse a las adversidades.

Hay algo bueno también en la filosofía occidental. Al buscar la perfección, mantenemos altos estándares y nos esforzamos por mejorar continuamente.  Valoramos el avance y la mejora constante, buscando siempre maneras de superar los obstáculos.  Así estamos abiertos a cambiar y adaptándonos, a veces prefiriendo nuevos enfoques y soluciones.

Al combinar lo mejor de ambas filosofías, podemos crear un enfoque equilibrado que nos permita crecer y prosperar tanto en nuestra vida personal como profesional.

Aplicar la filosofía del Kintsugi a la vida profesional implica abrazar nuestras imperfecciones y aprender de los fracasos, integrándolos como parte esencial de nuestro crecimiento y éxito.

Transformar fracasos en oportunidades de crecimiento

Imagínate enfrentando un revés en tu vida, ya sea una pérdida de empleo, un proyecto fallido o un error significativo. En lugar de verlo como una marca permanente de fracaso, el enfoque del Kintsugi te anima a ver estos momentos como oportunidades para aprender, crecer y mejorar. Aquí te damos algunas pautas concretas para aplicar esta filosofía en tu vida:

1. Aceptación de errores: reconoce y acepta tus errores en lugar de ocultarlos. Reflexiona sobre ellos para entender qué salió mal y cómo puedes evitar cometer los mismos errores en el futuro.

2. Aprendizaje continuo: utiliza cada fracaso como una lección valiosa. Anota lo que aprendiste de cada experiencia y cómo puedes aplicar ese conocimiento en situaciones futuras.

3. Resiliencia: desarrolla la capacidad de recuperarte rápidamente de los contratiempos. La resiliencia te permitirá adaptarte a las adversidades y seguir adelante con mayor fuerza y determinación.

4. Celebración de la historia: valora tu trayectoria profesional completa, incluyendo los momentos difíciles. Cada experiencia, buena o mala, contribuye a tu desarrollo y te hace único.

5. Innovación personal: usa tus experiencias para innovar y crear nuevas oportunidades. La creatividad y la innovación a menudo surgen de los desafíos y las dificultades.

Implementa el Kintsugi en tu desarrollo

No esperes más para transformar tu vida con la filosofía del Kintsugi. Aquí tienes algunos pasos concretos para empezar:

*Diario de reflexión: lleva un diario donde registres tus errores y los aprendizajes derivados de ellos. Revisa este diario regularmente para recordar tus progresos y mantenerte enfocado en tu crecimiento.

*Sesiones de retroalimentación: busca activamente retroalimentación de tus colegas y superiores. Usa sus comentarios constructivos para mejorar y evolucionar en tu rol.

*Red de apoyo: rodéate de personas que te apoyen y te inspiren. Comparte tus experiencias y aprendizajes con ellos, y aprende de sus historias de éxito y fracaso.

*Talleres y cursos: inscríbete en talleres y cursos que te ayuden a desarrollar habilidades de resiliencia y adaptación. Invierte en tu formación continua para estar preparado ante cualquier desafío.

*Mindfulness y meditación: practica técnicas de mindfulness y meditación para mantener una mente clara y enfocada. Estas prácticas te ayudarán a manejar el estrés y a enfrentar los desafíos con una actitud positiva.

Adoptar la filosofía del Kintsugi en tu vida profesional no solo te permitirá superar los desafíos, sino que también te ayudará a construir una carrera más rica y significativa. Celebra tus imperfecciones y conviértelas en tus mayores fortalezas. ¡Empieza hoy mismo a transformar tu vida profesional con el Kintsugi!

Conecta con Marita

Seguí leyendo:

Tenemos algo para ofrecerte

Con tu suscripción navegás sin límites, accedés a contenidos exclusivos y mucho más. ¡También podés sumar Los Andes Pass para ahorrar en cientos de comercios!

VER PROMOS DE SUSCRIPCIÓN

COMPARTIR NOTA