La investigadora argentina María Teresa Dova fue distinguida con el Premio Internacional L’Oreal–UNESCO “Por las Mujeres en la Ciencia” 2025, correspondiente a la región de América Latina y el Caribe.
María Teresa Dova, investigadora del Conicet, fue reconocida por su trayectoria en la investigación en física de altas energías. Es la primera argentina en recibir el premio L’Oreal–UNESCO 2025 por América Latina y el Caribe.
La investigadora argentina María Teresa Dova fue distinguida con el Premio Internacional L’Oreal–UNESCO “Por las Mujeres en la Ciencia” 2025, correspondiente a la región de América Latina y el Caribe.
Dova forma parte del Instituto de Física La Plata (IFLP), dependiente del CONICET y la Universidad Nacional de La Plata. La premiación se realizará el 12 de junio en la sede de la UNESCO, en París, junto a otras científicas de distintas regiones del mundo.
El reconocimiento fue otorgado por sus contribuciones en el campo de la física de altas energías. María Teresa Dova tuvo una participación destacada en la colaboración internacional del experimento ATLAS, en el Gran Colisionador de Hadrones (LHC), donde trabajó en el descubrimiento y caracterización del bosón de Higgs, una de las partículas fundamentales del modelo estándar de la física.
También fue una de las científicas que impulsó el desarrollo del Observatorio Pierre Auger, ubicado en Mendoza, donde se investigan los rayos cósmicos de ultra alta energía. Su trabajo en este proyecto ha permitido avanzar en el estudio de partículas provenientes del espacio exterior y en la comprensión del universo a gran escala.
Durante su trayectoria, ha contribuido en múltiples publicaciones científicas internacionales, ha dirigido proyectos de investigación y ha formado nuevas generaciones de científicas y científicos.
Actualmente, Dova concentra sus investigaciones en uno de los mayores interrogantes de la física contemporánea: la naturaleza de la materia oscura. Se trata de una forma de materia que no emite luz ni energía, pero cuya existencia se infiere por los efectos gravitacionales que produce sobre la materia visible del universo.
Su investigación combina el desarrollo teórico con la participación en proyectos experimentales de gran escala, buscando nuevas partículas que podrían explicar este fenómeno. Además, su trabajo abre posibilidades para aplicaciones tecnológicas derivadas de la física de partículas.