¿Qué sabe la gente sobre el autismo? Crecen los diagnósticos, pero hay un alto desconocimiento en la sociedad
En el marco de la Semana Azul, una encuesta buscó trazar una radiografía de la mirada instalada entre los argentinos sobre el tema y reveló una gran paradoja.
Siete de cada diez argentinos (72%) aseguran conocer a alguien con autismo, y en tres de cada cuatro casos se trata de un familiar.
La facultad de Derecho de la UBA fue el escenario para la presentación del informe “Conocimiento y percepción social del TEA en Argentina”, elaborado por la consultora Opina Argentina.
Se dio en el marco de la jornada “Miradas que Conectan”, organizado por TEActiva para dar comienzo a la Semana Azul por el Día Mundial de Concientización sobre el Autismo, qué es este jueves 2 de abril.
Escasa comprensión sobre el autismo
Los números son elocuentes. Siete de cada diez argentinos (72%) aseguran conocer a alguien con autismo, y en tres de cada cuatro casos se trata de un familiar. Sin embargo, solo uno de cada cuatro declara tener un alto nivel de comprensión sobre sus características y síntomas. En la misma línea, el 87% considera que la sociedad no está lo suficientemente informada.
Con la jornada "Miradas que conectan" se lanza la Semana Azul, para reflexionar sobre el autismo
Con la jornada "Miradas que conectan" se lanzó la Semana Azul, para reflexionar sobre el autismo.
El dato condensa el problema: el autismo forma parte de la vida cotidiana de millones de argentinos, pero aún no logra ser entendido en profundidad. Y esa brecha tiene impacto directo en la inclusión, el acompañamiento en la escuela y la formación de profesionales.
Laencuesta, basada en 1.415 casos en todo el país, también revela que el 35% de la población se siente poco o nada familiarizada con el tema. Aun así, hay consenso en la necesidad de avanzar: el 87% cree que se requiere más apoyo para las personas con TEA en su comunidad.
Uno de los datos más sensibles es el que refiere a la discriminación. El 44% de los consultados dijo haber presenciado situaciones de este tipo hacia personas con autismo. Aunque la cifra sigue siendo alta (es casi la mitad), muestra una leve mejora respecto de mediciones anteriores (58% en 2025 y 61% en 2024).
En paralelo, la mirada social aparece fragmentada. La mitad de los encuestados considera que una persona con autismo puede integrarse plenamente en la sociedad, mientras que un 33% cree que solo puede hacerlo de manera parcial.
También hay matices en cómo se define al autismo: el 41% lo considera una condición de vida, el 39% un trastorno y apenas un 6% lo identifica como una enfermedad. A la vez, más de la mitad (53%) entiende que las personas con TEA requieren acompañamiento, mientras que un 23% sostiene que son “como cualquier otra persona”.
En ese marco, emerge un dato alentador: el 87% reconoce la diversidad dentro del espectro, es decir, que no todas las personas con autismo son iguales ni requieren los mismos abordajes.
Más diagnósticos, nuevos desafíos
El crecimiento de los diagnósticos es otro eje central. Actualmente, uno de cada 31 niños recibe un diagnóstico de autismo, una cifra que refleja tanto una mayor capacidad de detección como una creciente visibilización.
Consultados por las causas de este aumento, los encuestados lo atribuyen principalmente a una mayor cantidad de estudios y diagnósticos (30%) y a una mayor conciencia social (24%).
Las salidas terapéuticas para los niños con discapacidad o autismo ya no son suficientes
Siete de cada diez argentinos (72%) aseguran conocer a alguien con autismo, y en tres de cada cuatro casos se trata de un familiar.
Sin embargo, el avance en visibilidad no parece haber sido acompañado por mejoras estructurales suficientes. El 64% considera que no hay recursos ni servicios estatales adecuados para abordar la problemática, aunque este indicador muestra una mejora respecto de años anteriores.
Autismo, política y estado
En la misma línea, el 62% opina que la dirigencia política no está a la altura del desafío, y un 38% cree que las fallas en el abordaje del autismo atraviesan todos los ámbitos: salud, educación y vida cotidiana.
El analista político Facundo Nejamkis, autor del informe, lo resume con claridad: “Cuando preguntamos por la decisión de disolver la Agencia Nacional de Discapacidad, aparece un 74% de desaprobación. Es un dato muy fuerte, porque muestra una mirada transversal”.
Y agrega: “El Estado aparece de manera consistente en las demandas sociales vinculadas al autismo: mayor inversión, campañas de sensibilización y mejor formación profesional son algunas de las principales medidas señaladas. Es muy difícil pensar la resolución de esta problemática sin el Estado”.
La escuela, en el centro del debate
La inclusión educativa sigue siendo uno de los puntos más sensibles y parte de una problemática y un debate que también alcanza a chicos con distinta neurodiversidad y/o discapacidad. ¿Es mejor la escuela común o la educación especial?
Según el relevamiento, el 52% considera que los niños con autismo deben asistir a escuelas comunes con los apoyos adecuados, mientras que un 33% no está de acuerdo.
La discusión no es menor: en muchos casos, la escuela es el primer espacio donde se juega la integración real. Y donde la falta de información, justamente, se vuelve más visible.
El trabajo plantea claramente un desafío pendiente: deja en claro que el principal obstáculo ya no es la invisibilidad, sino el desconocimiento. Mientras el autismo gana presencia en la agenda pública y en la vida cotidiana, la sociedad todavía no logra acompañar ese proceso con información, empatía y herramientas concretas. En definitiva, se sabe más que antes, pero no alcanza.