En la mañana de este viernes, el diputado Máximo Kirchner se sometió a una cirugía programada en el Hospital Italiano de su ciudad natal, La Plata, debido a un cistoadenoma parotídeo bilateral.
El diputado nacional fue intervenido en el Hospital Italiano de La Plata por un cuadro de tumoración benigna en sus glándulas salivales.
En la mañana de este viernes, el diputado Máximo Kirchner se sometió a una cirugía programada en el Hospital Italiano de su ciudad natal, La Plata, debido a un cistoadenoma parotídeo bilateral.
Según el parte médico oficial, la intervención fue exitosa y el legislador se encuentra en una etapa de postoperatorio inmediato con una evolución favorable.
El cistoadenoma parotídeo es un tumor epitelial de carácter benigno que se origina en las glándulas parótidas, que son las glándulas salivales mayores situadas delante de las orejas y encargadas de la producción de saliva.
Una de las particularidades más destacadas en el caso del referente de La Cámpora es la bilateralidad, lo que significa que el tumor afectó a ambas glándulas parótidas. Médicos especialistas señalan que esto es inusual, ya que generalmente estos tumores se presentan de forma unilateral.
En términos estadísticos, el cistoadenoma es una de las variantes histológicas menos comunes, representando apenas entre el 1% y el 2% de los tumores de glándulas salivales.
Por lo general, este tipo de tumor es asintomático. Su detección suele producirse mediante la aparición de un bulto o masa dura al tacto por debajo o detrás de la oreja. En algunos casos, el crecimiento puede provocar hinchazón facial, dificultades para tragar o pérdida de movilidad en el rostro.
Aunque no existen causas específicas claramente determinadas, los especialistas vinculan su aparición a alteraciones en el desarrollo celular. El tabaquismo se identifica como el factor de riesgo más comúnmente asociado a los tumores benignos de la parótida.
Al ser un tumor de baja agresividad biológica, no invade otros tejidos ni se disemina a otras regiones del cuerpo. Por esta razón, el tratamiento es netamente quirúrgico y consiste en la remoción parcial o total de la glándula afectada.
Según los oncólogos, una vez realizada la cirugía, el paciente no suele requerir terapias adicionales.
Tras la intervención, el pronóstico es generalmente muy bueno. En el caso de Máximo Kirchner, aunque la cirugía debió ser pospuesta en varias oportunidades, el procedimiento se realizó de forma programada y sin complicaciones graves, quedando internado únicamente para controles de rutina y seguimiento médico.