Cada sábado, Teresa Barbera nos deleita con recetas tradicionales y llenas de sabor, ideales para disfrutar en familia.
Cada sábado, Teresa Barbera nos deleita con recetas tradicionales y llenas de sabor, ideales para disfrutar en familia.
En esta oportunidad, nos comparte su receta de Polenta Verde con Espinaca, un plato simple pero lleno de sabor que combina la suavidad de la polenta con el frescor de la espinaca.

Según Teresa, la espinaca es fácil de preparar y económica, lo que la convierte en una excelente opción para añadir a tus comidas diarias.
La polenta es un alimento a base de la sémola de maíz cocida, al principio se elaboraba con otros cereales como el trigo, mijo y cebada. Es un plato de origen italiano y fueron los inmigrantes quienes popularizaron su consumo con el típico tuco o bolognesa por estas latitudes.
La polenta es rica en hidratos de carbono complejos, que son los que se absorben despacio; es un plato que nos da energía y al ser a base de maíz nos da saciedad por un buen rato.
La espinaca, una hortaliza de hojas verdes, ha sido una constante en la alimentación de varias culturas a lo largo de la historia, especialmente en las cocinas del Mediterráneo, Medio Oriente y Sudeste Asiático. Su versatilidad y valor nutricional la han convertido en un ingrediente esencial en muchos platos.
Esta planta es una excelente fuente de nutrientes esenciales, siendo particularmente beneficiosa para la piel, el cabello y el bienestar en general, gracias a su abundancia de proteínas, hierro, vitaminas y minerales. Además, la espinaca es baja en calorías, lo que la convierte en una opción ideal para quienes buscan mantener una dieta equilibrada. Su alto contenido de agua y escasos carbohidratos también la hacen perfecta para aquellos que buscan mantenerse hidratados sin añadir calorías innecesarias.
Ingredientes (para 4 a 6 personas)
Preparación
Este plato puede servirse de inmediato o guardarse en la heladera para el día siguiente.
Si sobra, Teresa nos da dos opciones deliciosas para aprovechar la polenta: ponerla directamente en la parrilla y sumarla como un acompañamiento para el asado o hacer unos bastones rebosados que se pueden servir como plato principal o snack.