viernes 18 de junio de2021

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Mendoza sumó casi 90.000 personas con problemas de empleo en 5 años
Las personas que esperan encontrar algún empleo que les permita recuperar sus ingresos. / Foto: Ignacio Blanco / Los Andes
Sociedad

Mendoza sumó casi 90.000 personas con problemas de empleo en 5 años

Es la cifra que se acumuló entre 2016 y 2020, según la Encuesta Permanente de Hogares. Hay 143.000 personas en esa situación

Mendoza sumó casi 90.000 personas con problemas de empleo en 5 años
Las personas que esperan encontrar algún empleo que les permita recuperar sus ingresos. / Foto: Ignacio Blanco / Los Andes
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“Hola familia, tengo que decirles algo, me echaron del trabajo. Veamos cómo hacemos para restringir gastos así no reventamos algunos ahorros que tengo. Yo voy a hablar con alguna gente que conozco para ver qué puedo conseguir. De esta vamos a salir”, le dijo Mauricio a sus cuatro hijos luego de haber hablado con su esposa cuando perdió el empleo hace dos años. En las idas y vueltas por encontrar trabajo se encontró con un primo que hacía mucho no veía, Gustavo, quien debió cerrar un negocio de ropa que tenía y que le daba trabajo a cuatro empleados.

Charlas como estas son las que se dan en varios hogares mendocinos y las cifras, con dureza nos muestran la realidad. En el cuarto trimestre del 2016 en Mendoza había 14.000 desocupados y 41.000 subocupados, en total 55.000 personas con problemas de empleo. Cinco años después, en el mismo período del 2020, tenemos 54.000 desocupados y 89.000 subocupados, es decir 143.000 personas con dificultades laborales; 88.000 más que en el 2016. El dato surge de comprar los números que arroja la Encuesta Permanente de Hogares.

Hubo un fenómeno muy grave porque hay que revisar cómo crecimos, cuántas industrias cerraron y cuál fue el endeudamiento de Mendoza.

Crisis varias y la pandemia, han hecho que vayamos retrocediendo a niveles previos al boom económico de mediados de los 2000 cuando la economía crecía al 8%, el consumo volaba y teníamos superávit comercial y fiscal. Parecía que nunca más volveríamos a tener una crisis económica, al menos generada por nosotros mismos. Pero, nada de eso pasó.

Si vemos los promedios trimestrales de gente desocupada, se advierte que en Mendoza, en el 2003 la cifra llegaba a las 54.250 personas, luego baja hasta llegar a un mínimo de 15.750 en el 2008. En el 2019 alcanzó los 40.148 y el año pasado los 53.263 desocupados.

“Cómo hace una provincia para seguir con gran cantidad de gente con problemas de empleo, sin salario o con ingresos muy inestables como es el caso de los subocupados. Hubo un fenómeno muy grave porque hay que revisar cómo crecimos, cuántas industrias cerraron y cuál fue el endeudamiento de Mendoza”, dice Alberto Gago, estudioso de la economía mendocina y titular del Centro de Investigaciones Regionales (CEIR).

Sectores y empleo

Hay que tener claro cuáles son los principales sectores empleadores según datos de la DEIE. En el primer semestre del 2020 los tres primeros eran el comercio con 92.781, mal que les pese a los bodegueros que les gusta inflar el número de puestos de trabajo que generan con un estudio amañado que hicieron para después pedir beneficios. Le siguen los servicios con 55.502 y los servicios inmobiliarios y empresarios con 49.012. Después la industria con 48.954 y la construcción con 39.268 para completar los cinco primeros puestos.

El ranking continua con la enseñanza con 35.096, transporte y almacenamiento con 28.634, servicio doméstico con 28.335, administración con 23.059 y al final hoteles y restaurantes con 19.784.

Esperando cambios

El economista Pablo Salvador considera que a nivel provincial la situación es complicada porque Mendoza tiene pocas herramientas para dinamizar fuertemente el empleo. “El bono fiscal y el plan Mendoza Activa, no lo va a solucionar porque el problema es más estructural. Con esas acciones se puede evitar que se destruyan más puestos de trabajo”.

Para crear empleo afirma que primero hay que crecer y para eso hacen falta reglas claras, instituciones que funcionen y credibilidad. “El que tiene una pyme y el empresario grande necesitan todo eso. Hay que hacer una reforma fiscal e institucional para garantizar la seguridad jurídica”.

Entre los sectores más beneficiados destaca los basados en el conocimiento, “ahí no hubo cuarentena ni confinamiento y además generan divisas”. También el agro tecnificado y la agroindustria que compite en mercados internacionales. La contracara es el turismo. “En Mendoza está el segundo aeropuerto por donde más turistas internacionales ingresaban al país, y eso no sabemos cuándo va a volver a la normalidad”.

Paula Pía Ariet, titular de Gestión Consultores, considera que es impactante la cantidad de gente con problemas de empleo, pero se sorprende también con lo que sucede con los que están ocupados. “El 41% son asalariados privados, el 21% públicos y el 38% informales. Además creció el empleo público y bajó el privado”.

Con un diagnóstico similar al de Salvador, Ariet entiende que si no se genera empleo privado la situación no va a cambiar. “Para hacer eso tenemos que generar estabilidad, hay empresarios que no están tomando gente porque no saben qué puede pasar con la economía”.

Mientras esperamos que la economía nacional y provincial crezcan, los indicadores seguirán empeorando, la crisis por la pandemia también se ocupará de eso. Mauricio ya reventó sus ahorros y la indemnización que cobró por el despido, ha hecho trabajos ocasionales y ahora se ilusiona con reemplazar a un chico que atiende un kiosco. Mientras tanto, ha puesto en venta su auto modelo 2005. Otros 143 mil están como él, angustiados sin saber cómo enfrentarán el futuro y esperando que algo suceda.