12 de junio de 2026 - 13:00

Mendocinos detenidos llevando ayuda a Gaza: hablaron con sus familias, llevan 19 días y podría extenderse

Lucas Aguilera y "Pili" Giménez volvieron a comunicarse con sus familiares, pero la investigación en Libia fue extendida por 30 días y seguirán detenidos.

María Paula "Pili" Giménez y Lucas Aguilera llevan 19 días detenidos en Libia del Este, luego de intentar atravesar un control militar a bordo de una ambulancia que integraba una caravana de ayuda humanitaria con destino a Gaza.

La psicóloga de General Alvear y el veterinario oriundo de Luján de Cuyo formaban parte del convoy humanitario internacional "Global Sumud Maghreb", integrado por más de 250 voluntarios de distintos países. Ellos eran los únicos dos argentinos presentes, y la misión había partido con alimentos, medicamentos, módulos habitacionales y hasta especialistas en salud para asistir a la población civil afectada por la guerra en Gaza.

Lucas Aguilera y Paula Giménez - Mendocinos detenidos en Libia camino a Gaza
Los mendocinos detenidos en Libia que llevaban ayuda humanitaria a Gaza.

Los mendocinos detenidos en Libia que llevaban ayuda humanitaria a Gaza.

Los mendocinos fueron detenidos, junto a otros ocho activistas, el 24 de mayo por autoridades militares de Libia del Este y permanecen privados de la libertad desde entonces.

Nueva comunicación con sus familias

Luego de más de una semana sin noticias directas, los familiares de Aguilera y Giménez lograron establecer contacto telefónico con ellos. En los últimos días recibieron una segunda comunicación, que llevó algo de alivio, aunque la preocupación continúa.

"El miércoles pudimos tener una nueva comunicación. Nos llamó Pili y la encontré bastante mejor de lo que la había encontrado la primera vez que hablamos", relató Nora Otin, madre de la psicóloga mendocina.

Según explicó, el hecho de haber podido comunicarse con sus seres queridos les dio cierta tranquilidad. "Ya sabían que nosotros estábamos bien. Les ha dado una tranquilidad el poder comunicarse. Pero las condiciones de detención siguen siendo las mismas", señaló.

Sin embargo, la situación judicial se complicó. De acuerdo con la información recibida por las familias, las autoridades libias extendieron por 30 días la investigación del caso.

"Están pasando una situación bastante difícil. Extendieron por 30 días la investigación, por lo que deberán quedar presos ahí durante ese período. Desde NODAL -la agencia de noticias latinoamericana de la que ambos activistas sociales forman parte- se están haciendo todas las cosas necesarias para lograr liberarlos", agregó Otin.

La mujer también pidió que el caso siga visibilizándose públicamente para que la situación no quede en el olvido. "Necesitamos seguir comunicándolo y que no decaiga la presencia de ellos en las redes sociales", sostuvo.

La primera llamada tras la detención

La primera comunicación se produjo después de 11 días de incomunicación. Según dijo entonces Nora Otin a Los Andes: "Pude hablar por teléfono con ella desde el teléfono del personal de la cárcel donde están. Me contó que físicamente no les han hecho nada, no los han golpeado ni torturado, aunque sí sufrieron otras formas de tortura, como permanecer varios días a oscuras en un calabozo, con una letrina y recibiendo solamente agua".

La madre de Giménez describió un escenario angustiante. "Me dijo que el lugar donde están es terrible, que no sabían nada de lo que estaba pasando afuera, ni tampoco si nosotros sabíamos lo que les había pasado a ellos. Están totalmente incomunicados; y están desesperados, muy mal psicológicamente, haciendo huelga de hambre. Pili se desmayó y tiene la presión por el piso", agregó.

Por su parte, Alberto "Beto" Aguilera, hermano de Lucas, informó que la Cruz Roja Internacional pudo visitarlo y constatar su estado.

"La Cruz Roja pudo visitar a Lucas, dar la fe de vida y le permitió hablar con la madre de sus hijos. Lucas está en un estado emocional muy malo, no sabe nada de nada del mundo exterior. La están pasando muy mal", aseguró.

Cómo fue la detención

A comienzos de mayo, Giménez y Aguilera viajaron desde Argentina hacia Estambul para sumarse a la misión humanitaria. Desde allí iniciaron un recorrido junto a voluntarios de distintos países con el objetivo de llegar a Gaza.

Tras permanecer 16 días en el desierto libio, el convoy se encontró con la negativa de las autoridades militares de Libia del Este para atravesar el puesto de control conocido como "5+5". El plan era ingresar a Egipto y continuar luego hacia territorio palestino.

Después de varios intentos de negociación sin éxito, diez activistas, entre ellos los dos mendocinos, abordaron ambulancias pertenecientes a la misión y avanzaron algunos kilómetros con la intención de dialogar con mandos superiores del Ejército libio.

La última comunicación antes de la detención había sido el 24 de mayo a las 15.59, hora argentina.

Cinco días más tarde, a través de gestiones realizadas por la Embajada de Italia y la Cancillería argentina, las familias recibieron la confirmación de que ambos se encontraban con vida y en buen estado físico. Sin embargo, hasta ese momento no se había autorizado un contacto directo con ellos.

El pedido de las familias

Las familias de los mendocinos continúan impulsando una campaña para mantener visible el caso y acelerar las gestiones diplomáticas.

"Como familia, les pedimos que, si pueden, publiquen alguna foto con Lucas o algún mensaje, lo que sea, para presionar para que las negociaciones se apuren y que pronto lo tengamos acá", expresó Alberto Aguilera en un mensaje difundido entre familiares, amigos y personas que siguen de cerca la situación.

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