Un alerón original del McLaren Senna, enviado por la automotriz británica a la Universidad Tecnológica Nacional – Facultad Regional Tucumán, está retenido en la Aduana argentina hace casi cinco años.
La pieza, donada por la automotriz británica como reconocimiento al diseñador argentino Esteban Palazzo, quedó atrapada en un entramado burocrático pese a tratarse de un obsequio educativo sin fines comerciales.
Un alerón original del McLaren Senna, enviado por la automotriz británica a la Universidad Tecnológica Nacional – Facultad Regional Tucumán, está retenido en la Aduana argentina hace casi cinco años.
Se trata de un regalo en reconocimiento al diseñador tucumano Estaban Palazzo, una figura importante en el desarrollo del vehículo superdeportivo. La pieza de alto valor simbólico y tecnológico podría ser de gran ayuda para los estudiantes de ingeniería.
La situación fue expuesta por el propio diseñador durante una entrevista en La Fábrica Podcast, donde relató el derrotero administrativo que impide que la pieza llegue a destino. “McLaren le regalaba un alerón de Senna a la Universidad Tecnológica de Tucumán y el alerón está hace cinco años en Aduana”, expresó. Según explicó, el obsequio no tiene ningún fin comercial y toda la documentación fue presentada en tiempo y forma. "No lo quiero para mí, quiero que llegue a la Universidad", subrayó.
El McLaren Automotive Senna forma parte de la exclusiva Ultimate Series y fue concebido como un homenaje al tricampeón mundial de Fórmula 1 Ayrton Senna. Del vehículo se fabricaron apenas 500 unidades, cada una con un valor cercano al millón de dólares, impulsadas por un motor V8 central de 800 caballos de fuerza.
Más allá de las cifras, el Senna es una obra extrema de ingeniería. Palazzo, que trabajó 14 años en McLaren y participó en el diseño de nueve modelos, explicó que el alerón retenido es mucho más que una pieza estética: "Es un laboratorio de aerodinámica en fibra de carbono". El componente pesa apenas 4,2 kilos, pero es capaz de soportar hasta 1.200 kilos de carga, una relación peso-resistencia que resume la lógica del auto.
El diseñador también detalló otros ejemplos del nivel de optimización alcanzado: el guardabarros delantero pesa 660 gramos, mientras que la puerta, con cristales, mecanismos, airbag lateral y paneles, supera apenas los 9 kilos, en comparación a los 42 kilos de un sistema similar en el McLaren 720S.
El alerón trasero es uno de los elementos más importantes del Senna, ya que genera carga aerodinámica a alta velocidad y maximiza el agarre.
El principal obstáculo es la exigencia de un Certificado de Homologación de Autopartes de Seguridad, requisito pensado para productos con destino comercial, pero que en este caso bloquea una donación educativa destinada a la formación de estudiantes de ingeniería.