Ser caprichoso casi siempre está asociado a la niñez pero los adultos no están exentos. Querer algo y no poder tenerlo es el origen del capricho pero también de una actitud poco constructiva para las relaciones.
Ser caprichoso casi siempre está asociado a la niñez pero los adultos no están exentos. Querer algo y no poder tenerlo es el origen del capricho pero también de una actitud poco constructiva para las relaciones.