21 de agosto de 2026 - 21:26

La muerte súbita afecta a 1 de cada 1.000 argentinos aparentemente sanos: por qué se produce

Mueren 40 mil personas al año por esta causa en Argentina. Además, cada semana hay un caso en bebés. ¿Es mito o realidad la relación con el deporte?

Del 21 al 27 de agosto se desarrolla en la Argentina la Semana de la Concientización y Prevención de la Muerte Súbita, una iniciativa orientada a visibilizar un problema de salud pública de enorme magnitud: en el país se registran cerca de 40.000 fallecimientos anuales por esta causa, lo que representa una estimación de 1 caso cada 1.000 habitantes.

La muerte súbita se caracteriza por presentarse de forma inesperada y repentina, manifestándose dentro de la primera hora desde el inicio de los síntomas. Su aparición suele generar un profundo impacto social debido a que afecta, en apariencia, a personas sanas.

“La muerte súbita cardíaca provoca entre 4 y 5 millones de fallecimientos por año en el mundo. En países occidentales, la incidencia es de aproximadamente 50 a 100 casos por cada 100.000 habitantes al año. Aunque puede ocurrir a cualquier edad, es mucho más frecuente después de los 35 o 40 años, cuando aumenta la prevalencia de la enfermedad coronaria. En menores de esa edad es un evento poco frecuente, pero de gran impacto, ya que suele estar relacionado con enfermedades cardíacas hereditarias”, explica el cardiólogo Alan Sigal, del equipo de Cardiología Crítica del ICBA, Instituto Cardiovascular.

Riesgos silenciosos para muerte súbita

Según coinciden los expertos, el origen de estos eventos es predominantemente cardíaco. Se desencadenan cuando el corazón desarrolla una arritmia grave -como la fibrilación ventricular- que interrumpe de manera drástica el bombeo de sangre hacia el cerebro y el resto del organismo.

Como el 70% de los casos se producen en el ámbito extrahospitalario, la comunidad no médica es la primera encargada de atender un episodio de muerte súbita.
Como el 70% de los casos se producen en el ámbito extrahospitalario, la comunidad no médica es la primera encargada de atender un episodio de muerte súbita.

“Cuando se abordan los casos de muerte súbita, muchas veces se habla de personas ‘aparentemente sanas’ porque no habían recibido un diagnóstico previo o nunca habían presentado síntomas importantes. Sin embargo, en la mayoría de los casos existe una enfermedad cardiovascular que permanecía oculta”, señala el cardiólogo Marcos Viruel, integrante del Equipo de Cardiología Ambulatoria y Orientación del ICBA.

En los pacientes jóvenes, las causas más frecuentes se vinculan a enfermedades hereditarias del músculo cardíaco o alteraciones genéticas. Respecto a los factores que incrementan el riesgo, el doctor Sigal precisa que inciden el haber sufrido un infarto de miocardio, presentar insuficiencia cardíaca, contar con antecedentes de arritmias ventriculares, miocardiopatías o enfermedades eléctricas hereditarias, así como el registro de antecedentes familiares de muerte súbita a edades tempranas. A esto se suman los factores de riesgo habituales: hipertensión arterial, diabetes, tabaquismo, colesterol elevado y obesidad.

Por qué es importante actuar rápido ante algún evento cardiovascular

Más del 70% de estos episodios ocurren en ámbitos extrahospitalarios, tales como el hogar, lugares de trabajo, campos deportivos y espacios públicos. Esto posiciona a la comunidad no médica como la primera línea de respuesta ante una emergencia donde cada minuto resulta determinante.

“La muerte súbita es una emergencia médica. Sin una reanimación cardiopulmonar (RCP) inmediata y el uso precoz de un desfibrilador externo automático (DEA), las posibilidades de supervivencia disminuyen aproximadamente un 10% por cada minuto que transcurre”, advierte Sigal. En la misma línea, desde el Hospital Británico remarcan: “La muerte cerebral y clínica comienza a ocurrir entre los 4 y 6 minutos después de un paro cardíaco. Por cada minuto de demora en iniciar las maniobras de RCP se pierde alrededor de un 10% de posibilidades de sobrevida, y más allá de los 5 minutos, las probabilidades se reducen considerablemente”.

La incidencia en lactantes: un caso por semana

El impacto de este fenómeno también alcanza a la población infantil. Un documento de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), titulado ‘Campaña de Sueño Seguro – Disminución del riesgo de muerte súbita e inesperada del lactante’, revela que en el país se produce en promedio un caso semanal de muerte súbita e inesperada en menores de un año.

El informe, basado en las estadísticas vitales del Ministerio de Salud de la Nación correspondientes a 2023, indica que al año se registran 149 fallecimientos domiciliarios en menores de 1 año, de los cuales 73 corresponden a la categoría de Muerte Súbita e Inesperada del Lactante (MSIL). Esta definición abarca los decesos de niños de entre 7 y 365 días de vida cuya ocurrencia no se preveía en las 24 horas previas y cuya causa requiere investigación médica y legal.

Muerte súbita: cerca de 40.000 argentinos fallecen al año, con 1 caso cada 1.000 habitantes. Foto: Gentileza Sanatorio Allende

Muerte súbita: cerca de 40.000 argentinos fallecen al año, con 1 caso cada 1.000 habitantes. Foto: Gentileza Sanatorio Allende

Estos episodios suceden mayoritariamente en el domicilio durante el período de sueño, con mayor frecuencia en menores de 6 meses y en los meses fríos, asociados a infecciones respiratorias agudas.

“Son situaciones que se producen -no en forma exclusiva, pero sí mayoritariamente- en poblaciones con necesidades básicas insatisfechas, donde se vive en condiciones de hacinamiento, con más de 3 personas por habitación, con espacios interiores sin la adecuada ventilación y con niños vulnerables sometidos a prácticas de sueño inseguro”, expresó la doctora Estela Grad, médica pediatra, especialista en Desarrollo Infantil Temprano y Secretaria del Grupo de Trabajo de Trastornos del Sueño y Muerte Súbita e Inesperada del Lactante de la SAP.

A su vez, un estudio de mortalidad infantil domiciliaria de la Dirección de Salud Perinatal y Niñez del Ministerio de Salud de la Nación identificó la presencia de un elevado porcentaje de colecho (69,2%), un predominio de defunciones en la franja de 0 a 5 meses (82,7%), consumo de tabaco en al menos un conviviente (27,4%) y situaciones de hacinamiento (70,8%).

Cuál es la relación entre el deporte y la muerte súbita: ¿mito o realidad?

A pesar de que las noticias de muertes súbitas en ámbitos deportivos suelen cobrar gran notoriedad mediática, los especialistas aclaran que no representan la situación más habitual.

“La mayoría de las muertes súbitas ocurren durante las actividades habituales de la vida cotidiana y no mientras se realiza ejercicio. La actividad física regular, lejos de aumentar el riesgo, disminuye el riesgo cardiovascular a largo plazo y constituye una de las principales herramientas para prevenir enfermedades del corazón. Sin embargo, el ejercicio intenso puede actuar como desencadenante de arritmias en personas que ya presentan una enfermedad cardíaca no diagnosticada, como ciertas cardiopatías hereditarias en los más jóvenes o enfermedad coronaria en adultos. Por eso es importante realizar controles médicos periódicos, especialmente antes de iniciar deportes de alta exigencia o cuando existen antecedentes familiares de muerte súbita, desmayos durante el ejercicio o enfermedades cardíacas”, explica el doctor Leonardo Seoane, jefe de Recuperación Cardiovascular y Coordinador de Cardiología Crítica del ICBA.

La realización de chequeos preventivos es sin dudas un aspecto ineludible. Pero además, “las campañas para aprender maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) resultan claves” resalta el hospital Britanico para hacer hincapié en la importancia del tiempo.

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