1 de abril de 2025 - 11:33

La Momia del Aconcagua y el mito de su "maldición", a 40 años del hallazgo

En enero de 1985, mientras andinistas y arqueólogos subían a rescatar "la Momia del Aconcagua", un terremoto se registró en Mendoza. La teoría de la maldición.

El Aconcagua no solo es el cerro más alto de América y uno de los de mayor altura en el mundo entero sino, además, es un sitio considerado sagrado por las culturas ancestrales. Si del significado de su nombre hay que hablar, la acepción más reconocida de la palabra “Aconcagua” proviene de la lengua quechua Akon – Kahuak y significa “Centinela de Piedra”. Sin embargo, en la lengua Aymara, los vocablos "Kon - Kawa" se pueden traducir como “Monte Nevado”. Para hablar del cerro en sí, ambos significados se ajustan.

Este valor simbólico y sagrado que le otorgaban al cerro fue (y es) la explicación al histórico hallazgo que tuvo lugar hace ya 40 años sobre la pared sur del Aconcagua, a casi 5.400 msnm: el cuerpo momificado de un niño que vivió en la zona en el año 1.500.

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La Momia del Aconcagua y el mito de su

La Momia del Aconcagua y el mito de su "maldición": a 40 años del hallazgo por qué no la regresan a la montaña. Foto: Archivo Los Andes

"La momia inca del Aconcagua", como saltó a la fama este descubrimiento, fue bajada de su sitio original a fines de enero de 1985. Desde entonces, se encuentra resguardada en el Conicet Mendoza y en condiciones que aseguran su preservación. No obstante, a 40 años del hallazgo, el debate sobre la restitución de la momia a su sitio original no está cerrado e, incluso, hay quienes hasta hablan de una "maldición". Sin ir más lejos, en el momento en que la expedición bajaba al llano con el cuerpo se registró el terremoto del 26 de enero de 1985.

"Yo estaba tan cansado que, el día del terremoto y estando arriba, ni me desperté con el movimiento. Pero hubo gente que tuvo que bajar de la expedición. Y hasta nos agarró una nevada bajando, fue como que el cerro nos quiso dejar en claro que no nos quería en el lugar. Decí que íbamos con buenos andinistas", rememora el arqueólogo Víctor Durán (67), quien estaba dando sus primeros pasos en la arqueología por entonces.

De hecho, y si de señales y mensajes hay que hablar, mientras los expedicionarios se dirigían a rescatar los restos del niño momificado hacia el sitio exacto donde estaba enclavada la pirca sagrada allá por 1985, una decisión de último momento los salvó de ser aplastados por una piedra de grandes dimensiones.

La historia de la "Momia del Aconcagua" y su hallazgo

El martes 8 de enero de 1985, cinco andinistas mendocinos que intentaban hacer cumbre en el Cerro Aconcagua por una ruta –por entonces- inexplorada (la pared sur) se convirtieron en los artífices y responsables de lo que sería uno de los hallazgos arqueológicos más importantes de la historia de Mendoza: el de “la Momia del Aconcagua”.

Se trató de los restos momificados y perfectamente conservados (gracias a las bajas temperaturas) de un niño de unos 8 años, hallado a casi 5.400 msnm y que –aparentemente- había sido ofrecido en sacrificio por los incas que habitaban la zona allá por el año 1.500.

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La Momia del Aconcagua y el mito de su

La Momia del Aconcagua y el mito de su "maldición": a 40 años del hallazgo por qué no la regresan a la montaña. Foto: Archivo Los Andes

Lo primero que avistaron Alberto y Franco Pizzolón, Juan Carlos y Fernando Pierobón y Gabriel Cabrera hace poco más de 40 años fue una pirca de piedras, acompañada de un llamativo montículo que se diferenciaba del resto de la superficie. Cuando se acercaron, advirtieron que había plumas, por lo que pensaron que se trataba de un cóndor muerto.

“Pero cuando vimos un cráneo humano, nos dimos cuenta que habíamos encontrado algo importante”, rememoraron los andinistas y protagonistas del hallazgo a Los Andes en enero de 2015, y cuando se cumplieron 30 años del hallazgo, que incluyó dos expediciones (la del avistaje y la del rescate de los restos).

Luego de que los cinco andinistas mendocinos hallaran casi de casualidad los restos del niño aquel 8 de enero de 1985, decidieron no tocar nada y continuaron con su primera expedición. No obstante, memorizaron el lugar exacto.

Aunque el objetivo de hacer cumbre aquella vez se frustró a los 6.000 msnm -por condiciones climáticas-, de regreso en la base, estando en Puente del Inca, los expedicionarios dieron aviso de lo que habían encontrado y brindaron especificaciones concretas del sitio.

Así fue como el 23 de enero de 1985, los hermanos Pizzolón, los hermanos Pierobón y Cabrera emprendieron el regreso al sitio (sobre la pared sur del Aconcagua) con una nueva expedición, aunque esta vez acompañados por un contingente de arqueólogos e investigadores. Y fue durante esa segunda expedición que, en pleno ascenso, los sorprendió el terremoto del 26 de enero de 1985.

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La Momia del Aconcagua y el mito de su

La Momia del Aconcagua y el mito de su "maldición": a 40 años del hallazgo por qué no la regresan a la montaña. Foto: Archivo Los Andes

“Estábamos haciendo noche un poco más arriba del campo base y sentimos un fuerte movimiento. Pensamos que podía ser una avalancha en la pared sur. Pero el día después nos enteramos por radio que había sido el terremoto. Antes de salir, estaba previsto que pasáramos esa noche en el campo base. Pero tuvimos buen tiempo y subimos un poco más. ¡Menos mal! Porque, con el terremoto, una piedra de casi 2 metros había caído en el lugar donde teníamos pensado armar la carpa en el campo base”, recapituló Juan Carlos Pierobón en una nota publicada por Los Andes en 2015.

¿La maldición de la Momia del Aconcagua?

A juzgar por las palabras de Pierobón de hace una década, se puede concluir en que prácticamente de milagro no hubo que lamentar víctimas fatales por el terremoto en el Aconcagua. Sin embargo, en Mendoza y a raíz del movimiento telúrico que se extendió por 9 segundos, 6 personas murieron y 238 resultaron heridas, mientras que 12.000 viviendas quedaron destruidas (casas que, casi en su totalidad, eran de adobe).

“Se venía el mal tiempo y teníamos que hallar el ajuar (elementos sagrados con el que solían enterrar a las personas sacrificadas). No podíamos quedarnos mucho más y, vaya uno a saber por qué, Alberto (Pizzolón) empezó a cavar en un lugar hasta que vimos algo rojo. Llamamos a (Víctor) Durán y a (Juan) Schobinger (NdA: dos arqueólogos que acompañaron a los andinistas en esa misión) y rescatamos una bolsa con seis objetos: tres llamitas de oro, plata y corteza y tres figuras de Inca. Teníamos mucha emoción porque iban a darle un destino público y cultural al hallazgo”, agregó Juan Carlos Pierobón en la crónica publicada por Los Andes en 2015.

La momia, que estaba cubierta de un bloque de hielo y pesaba 30 kilos, fue acomodada en un carguero y fue envuelta en lienzos para poder ser retirada y bajada.

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La Momia del Aconcagua y el mito de su

La Momia del Aconcagua y el mito de su "maldición": a 40 años del hallazgo por qué no la regresan a la montaña. Foto: Archivo Los Andes

Entre los amantes de encontrar teorías conspirativas, conspiranoicas o de la corriente "creer o reventar", no faltan quienes vinculan el terremoto de 1985 con una supuesta “maldición de la Momia del Aconcagua”, algo que -insisten- recayó sobre Mendoza y los mendocinos luego de que se decidiera interrumpir el descanso y la sagrada sepultura que los incas habían dispuesto para el niño. Más si se tiene en cuenta que la vida del pequeño había sido "ofrendada" a los dioses como sacrificio a cambio de algún pedido relacionado a la abundancia y la buenaventura para la gente del lugar.

¿Qué pasó con la idea de regresar la momia al Aconcagua, su lugar sagrado?

A más de 40 años del hallazgo, y tras haber sido blanco de incontables análisis y estudios genéticos y arqueológicos, el destino de la momia del niño sigue siendo motivo de discusión. En 2022, el Gobierno de Mendoza anunció su intención de regresarla a la Cordillera de los Andes y al lugar donde el niño había sido ofrecido en sacrificio.

Al menos esa fue la idea de la Dirección de Patrimonio por entonces, desde donde anunciaron que se instalaría un centro de interpretación en el lugar (aunque sin que el niño estuviese expuesto a los visitantes para poder garantizar su conservación). Sin embargo, esto nunca superó el status de anuncio, y nunca se concretó.

Además de confirmar la condición de montaña "sagrada" que le daban al Aconcagua, el hallazgo de la momia permitió confirmar a los arqueólogos que las civilizaciones incas vivieron en la zona en los siglos XV y XVI.

Al igual que desde el momento en que se bajó, el cuerpo momificado del niño inca se encuentra actualmente en el Centro Científico Tecnológico (CCT) y no se expone al público. Cuando fue descubierto por los andinistas y rescatado por los arqueólogos, el niño llevaba un “uncu” (túnica o camiseta andina, carente de mangas) de lana y estaba calzado con ojotas hechas en lana y pelo con la suela de fibra vegetal.

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La Momia del Aconcagua y el mito de su

La Momia del Aconcagua y el mito de su "maldición": a 40 años del hallazgo por qué no la regresan a la montaña. Foto: Archivo Los Andes

En 2015, el mismo año en que se cumplieron tres décadas del hallazgo, un equipo dirigido por el genetista Antonio Salas (de la Universidad de Santiago de Compostela, España) consiguió leer y descifrar el ADN del niño y pudo compararlo con una base de datos de 28.000 genomas. Los resultados fueron sorprendentes y confirmaron que el niño había pertenecido a un linaje humano que se formó hace cerca de 14.300 años, y que ya no existe sobre la faz de la Tierra.

"Tengo entendido que la idea de restituir al niño al Aconcagua ha quedado en el proyecto. Y entiendo que, aunque no es mi área de incumbencia, requeriría de un compromiso muy fuerte para garantizar sus condiciones", destaca el arqueólogo Víctor Durán, quien participó de la expedición en que se rescató a la momia hace 40 años.

"Regresarla al Aconcagua tendría sus pros y sus contras. Sería atractivo si se hace una inversión de muy buena calidad y fuerte, que permita generar un centro de interpretación. Pero requiere un esfuerzo de infraestructura de calidad, para garantizar la conservación, y habría que disponer de personal específico", agrega Durán.

De hecho, una de las posibilidades -que hoy no son más que proyectos- es que se instale el centro de interpretación con el ajuar en la zona de Horcones, en el ingreso al Parque Provincial Aconcagua. Para Durán, esto se reflejaría como un atractivo más para los visitantes y para la divulgación científica.

"Llevarlo al mismo lugar a donde se lo encontró sería imposible. Porque es un extremo a los 5.400 msnm, en un filo. Y se ha visto afectado por las condiciones de erosión", agrega el experimentado arqueólogo.

El Museo Cornelio Moyano celebró sus 113 años.
El Museo Cornelio Moyano. Foto: Los Andes

El Museo Cornelio Moyano. Foto: Los Andes

La chance de llevar la Momia del Aconcagua al museo Moyano

El arqueólogo Víctor Durán resaltó que en algún momento se propuso mejorar las condiciones del museo Cornelio Moyano, instalar la infraestructura adecuada e instalar allí el ajuar sagrado de la momia.

"El personal humano lo tenés y allí podría exhibirse el ajuar al menos. No sé si el cuerpo, porque tiene que mantenerse frío y puede ser shockeante", concluye Durán.

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