Dulce tiene 12 años y obtuvo un premio por leer 250 libros en lo que va del año

Niña Lectora Dulce Angeles Morán
Niña Lectora Dulce Angeles Morán

Esa pasión que descubrió de chica, creció notablemente a partir del 2020 y se intensificó en este 2022, le valió a Dulce Ángeles Morán Iriarte (12) el primer premio de la Fundación Leer.

Dulce fue la “más lectora” de todo Mendoza. Detrás de la niña de sexto grado de la escuela Carlos María de Alvear, de General Alvear quedó otro niño alvearense, Martín Pérez, un compañerito de grado con el que desarrollaron ese gusto por los libros y hasta jugaron quien leía más.

Varios de los textos que están en la plataforma son cuentos cortos. De eso se sirvió la niña cuando asegura que “llegué a leer unos 30 libros en un día”.

En el caso de Martín, leyó en total 241 libros a través de la plataforma.

El premio de la Fundación Leer fue un pack de libros para ella y otro para el colegio.

Empezó como tarea en la escuela

Patricia Perfumo, docente de la escuela Carlos María descubrió la Fundación Leer unos cuatro años atrás y desde entonces incentiva a sus alumnos a ser parte del “desafío” que se plantea a través de la plataforma virtual.

El programa Leer 20-20 tiene como objetivo que los niños lean como mínimo 20 libros de literatura en un año. Plantea juegos con preguntas y respuestas y al ganador le otorga medallas con las que va subiendo de nivel.

Empecé porque me dijo la seño. Primero era como tarea para la escuela y después seguí. Me gusta leer”, comentó Dulce Morán.

Laura Iriarte, la mamá, está a su lado y se sumó a la charla: “nos gusta ver un programa de preguntas y respuestas (Los 8 escalones) y nos ponemos todos, pero ella desaparecía y cuando la buscábamos estaba leyendo. Hoy es para ella un hobby que le gusta mucho y hay días que pasa horas leyendo”, afirmó.

A Dulce Ángeles le encantan todos los libros pero “sobre todo las historias de ciencia ficción y aventura”, detalló.

La Fundación Leer propone a las docentes que se registren en la página y a partir de ese instante tienen la posibilidad de crear un aula virtual. Luego la maestra invita a los alumnos a sumarse al aula ingresando con el código exclusivo que le proveyó la plataforma.

El acceso es gratuito y se pueden leer textos nuevos cada 15 días de distintas editoriales y autores además de encontrar una biblioteca permanente con más de 100 cuentos clásicos, audiolibros y videos, todo organizado por edades.

Patricia Perfumo comenzó con el trabajo en la escuela incentivando a los niños a prenderse al desafío y luego aprovechaba la lectura que hacían los niños con tarea en el grado.

“Siempre buscaba la forma de incentivarlos en el aula con alguna tarea. Incluso después hablaban entre ellos y como que competían para ver quien leía más. Eso hacía que se fueran superando”, dijo la docente.

Más allá del concurso, Perfumo no dudó en destacar el aporte fundamental al aprendizaje de la lectoescritura.

En tiempos en que “se escribe muy mal, este tipo de acciones ayuda mucho a los niños porque la lectura los lleva a fortalecer la escritura”.

Además no dudó en remarcar que “se nota mucho el niño que lee del que no lo hace habitualmente, por ejemplo, cuando tienen que formular una oración. Es completamente distinto”.

Patricia también reflexionó y valoró sobre el apoyo familiar, algo que se vuelve indispensable para desarrollar el hábito de la lectura en los más chicos.

“Esto también es un premio a la familia. Sin el apoyo en la casa es imposible, si no hay predisposición y el incentivo que pueden dar los padres, se hace muy difícil que los chicos lean”, aseguró la maestra.

Y así fue, Dulce tenía ese empujón extra para volcarse a la lectura. La mamá la crió desde chica comprándole lo que podía para que leyera. Lo habitual de Laura era llegar a la casa con un cuento clásico para su pequeña.

“No tenemos la biblioteca más grande pero a medida que podía le compraba algún librito para que lea”, dijo.

Laura es muy cuidadosa cuando se trata de pantallas, sea computadora o celular, y siempre trata de inculcarle a sus hijas (detrás de dulce está Delfina con 10 años) que lean de la manera tradicional, con el papel en la mano.

Sin embargo, reconoce sin tapujos que el desafío de la Fundación Leer, a través de una plataforma virtual, fue “sacarle todo lo positivo a la pantalla”.

“A los chicos les gusta mucho estar con el celular y a mi no me agrada tanto que pasen mucho tiempo con la pantalla, en este caso fue para algo muy bueno y la incentivamos a que siga”, redondeó.

Eso sí, la idea primigenia no se pierde y “trato de seguir comprándole libros en papel”, añadió la mamá.

Quiere más desafíos

Todavía no termina la escuela primera pero Dulce Ángeles ya se va proyectando hacia el futuro. Si bien la timidez estaba a flor de piel, la niña dejó traslucir que el día de mañana no le disgustaría convertirse en enóloga y continuar, de alguna manera, con la tradición ligada a la finca de la familia.

Por supuesto que los libros no los deja por nada y si de leer y escritura se trata “también me gustaría escribir libros”, dijo tímidamente pero a la vez con determinación.

En cuanto a continuar con otro desafió de la Fundación Leer, es consciente que todo dependerá de la docente.

“Hay que ver que pasa el año que viene porque me va a tocar otra maestra”, explicó.

Agasajo con maratón de lectura

El 23 de septiembre la Fundación leer realizará un acto virtual para agasajar a los 24 niños destacados del país en lo que será una “Maratón de lectura”.

La celebración, que propone que en un mismo día todo el país realice actividades en torno a la lectura, contará con una transmisión virtual en la que se presentarán los niños más lectores de Argentina y por supuesto ahí estará Dulce.

Las instituciones y las familias pueden registrarse de manera gratuita para participar en: https://maraton.leer.org/

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