8 de abril de 2025 - 22:35

El secreto natural para una mejor visión y un cabello más fuerte está en esta fruta

Con alto contenido de betacarotenos, potasio y antioxidantes, el damasco es una fruta completa para la salud ocular, la piel y el sistema inmunológico.

El damasco, también conocido como albaricoque, es mucho más que una fruta dulce de verano. Su alto contenido de betacarotenos —compuestos que el cuerpo convierte en vitamina A— lo convierte en un aliado clave para el cuidado de la salud visual, la fortaleza del cabello y la piel, y el buen funcionamiento del sistema inmunológico.

Según el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de España, “el durazno se destaca por su contenido en betacarotenos, que el organismo convierte en vitamina A, esencial para la visión, la piel, el cabello y el sistema inmunológico, además de tener propiedades antioxidantes”. Además, esta fruta aporta minerales fundamentales como potasio, magnesio y calcio, que complementan una dieta equilibrada.

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El damascvo tiene alto contenido de betacarotenos

El damascvo tiene alto contenido de betacarotenos

Si bien el damasco no iguala a los lácteos en biodisponibilidad de calcio, contiene ácidos málico y cítricos que potencian la acción de la vitamina C y ayudan al cuerpo a eliminar toxinas. “Es una fruta depurativa, ideal para quienes buscan cuidar su alimentación sin perder sabor”, destacan desde la cartera de Agricultura.

En cuanto a su capacidad antioxidante, el damasco contiene flavonoides como la quercetina, reconocidos por sus efectos protectores a nivel celular. “Posee flavonoides como la quercetina, con propiedades antioxidantes y antitrombóticas, lo que podría ayudar en la prevención de enfermedades cardiovasculares y en la inhibición del crecimiento de algunos tumores”, afirman desde el ministerio.

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Es una fruta depurativa, ideal para quienes buscan cuidar su alimentación sin perder sabor

Es una fruta depurativa, ideal para quienes buscan cuidar su alimentación sin perder sabor

Originario de Asia y con más de 5.000 años de historia, el damasco fue llevado a Europa por los romanos desde Armenia. Hoy, su cultivo se ha expandido por todo el mundo, con España entre los principales productores. Las variedades más conocidas —como Bulida, Canino, Nancy, Pavito y Mitger— destacan por su forma, tamaño y aroma, y suelen obtenerse mediante injertos. Con un 92 % de peso comestible y una composición rica en fibra, carotenos y minerales, el damasco se consolida como una opción deliciosa y saludable. Como siempre, se recomienda consultar a un especialista antes de introducir nuevos alimentos a la dieta.

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