El IES Valle de Uco funciona con abastecimiento 100% con energía solar
El IES Valle de Uco se abastece 100% con energía solar y se convierte en la primera institución de nivel superior en operar íntegramente con esta fuente.
A pura energía solar: el sistema abastece aulas, laboratorios y ascensor del instituto.
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El inversor que permite medir, tomar energía de la red y devolver el excedente generado por los paneles solares del IESVU.
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Paneles solares instalados en el techo del IESVU, en La Consulta. Cuando el edificio no tiene actividad, la energía generada vuelve a la red pública.
El Instituto de Educación Superior 9-015 Valle de Uco (IESVU), ubicado en La Consulta - San Carlos, comenzó a funcionar hace unos días con energía solar fotovoltaica en la totalidad de su edificio. La medida permite que el establecimiento opere con una fuente renovable y, cuando baja la demanda, inyecte energía sobrante a la red pública, lo que genera una reducción del gasto estatal en electricidad.
En diálogo con Los Andes, el rector Daniel Gallardo explicó que el instituto fue el único de educación superior incluido en la primera etapa del programa Conciencia Ambiental de la Dirección General de Escuelas (DGE). “Hoy dentro de las 19 escuelas (en referencia a las que formaron parte del programa), la única educación superior que ya está funcionando activamente con energías solares es nuestra”, dijo.
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Daniel Gallardo, Rector de IESVU
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El rector sostuvo que la incorporación del instituto al programa provincial tiene relación con la visión institucional. “Venimos con un programa de sustentabilidad que tiene que ver con separación de residuos. Como tenemos carreras vinculadas a lo orgánico, a lo productivo, también nos incorporamos de forma voluntaria a este programa”, explicó. Entre esas acciones se incluye producción agroecológica en la finca experimental, gestión de residuos y ofertas académicas asociadas a recursos hídricos, agronomía, agroecología y mecatrónica. Respecto de la instalación de los paneles, Gallardo resumió: “Esto viene a complementar lo que venimos trabajando”.
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Paneles solares instalados en el techo del IESVU, en La Consulta. Cuando el edificio no tiene actividad, la energía generada vuelve a la red pública.
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El paso a la energía solar
Los trabajos de instalación no alteró el calendario académico ni la rutina dentro del edificio. Mientras que el día concreto en donde empezó a funcionar tampoco sucedieron cambios que pudieran modificar el cursado. “Pensé que iba a haber este proceso de que se iba a cortar la luz y se iba a volver con energía solar. No, fue totalmente normal”, describió Gallardo.
Según detalló, el sistema abastece la totalidad del edificio, que incluye 17 aulas, laboratorios, ascensor y equipos informáticos de uso permanente. Además, funciona con un medidor de doble entrada que permite inyectar energía a la red cuando el consumo es bajo y tomar energía externa en momentos de menor generación solar, como la noche o períodos de temporal o clima adverso.
Otras de las situaciones que se evalúan es que al no haber estudiantes ni personal educativo, ya sea por fin de semana o vacaciones, la generación solar supera al consumo y el establecimiento deja de utilizar energía de la red pública. En esos casos, el edificio se convierte en proveedor de electricidad. “Los fines de semana va a inyectar corriente a la red pública y no va a consumir”, explica el rector. Señalando así que en esos períodos, el Estado no solo deja de pagar la energía utilizada, sino que recibe parte de la producción generada por el establecimiento.
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El inversor que permite medir, tomar energía de la red y devolver el excedente generado por los paneles solares del IESVU.
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Un modelo que busca replicarse
El caso del IESVU ya despertó interés entre otros establecimientos de educación superior. Según contó Daniel Gallardo, durante una reciente reunión con directivos, varios rectores consultaron cómo acceder al programa de energías renovables. “Ahora vienen los meses donde habrá más movimiento y ahí vamos a ver el impacto real”, anticipó. Las mediciones del próximo semestre permitirán evaluar el rendimiento del sistema, su costo-beneficio y su potencial para ser replicado en otras instituciones con alto consumo eléctrico.
Mientras tanto, en La Consulta, el edificio se prepara para cerrar el ciclo lectivo con una particularidad: cuando se apaguen las luces y los pasillos queden vacíos, seguirá produciendo energía.