Este martes el Gobernador informó sobre una nueva modificación en las medidas sanitarias en el marco del aumento de casos de coronavirus en Mendoza. Agunas horas después de la conferencia de prensa donde Rodolfo Suárez explicó las restricciones, incluidos los templos, el Arzobispado se pronunció al respecto.
En un breve texto firmado por el Obispo Marcelo Colombo, la institución reiteró su compromiso con la comunidad pero al mismo tiempo cuestionó el criterio de Gobierno para controlar actividades.
“La realidad mendocina pide mayores cautelas en razón del incremento de casos, la extensión de la circulación del virus y la poca disponibilidad de camas de terapia intensiva. En esta etapa de las disposiciones estatales, se restringe a diez personas el número de asistentes a las celebraciones religiosas en el Gran Mendoza”, manifestó Colombo.
También recordaron que la institución no ha tenido “ningún problema en materia de cumplimiento de disposiciones sanitarias, según pueden atestiguarlo los inspectores de los municipios”.
El Obispo también se refirió a los dichos del Gobernador respecto a su “diálogo con numerosos sacerdotes a quienes habría instado a desalentar la participación religiosa”.
“Ciertamente no nos constan esas conversaciones con el clero de Mendoza. Esta Iglesia tiene una institucionalidad y responsables; la ligereza de esas palabras deja a la vista la falta de respeto con que se nos trata, sin valorar el cumplimiento cuidadoso con que se actuó desde el comienzo de la cuarentena”, agregó al respecto.
“Más consideración han merecido los gimnasios y restaurantes. La salud espiritual de los mendocinos también merece ser respetada y alentada”, expresó Colombo.
Antes de terminar, el Obispo exhortó a párrocos y responsables parroquiales a cumplir las medidas dispuestas en el marco de la pandemia por coronavirus.
“Tenemos la misión de animar la esperanza de nuestro pueblo, seguir cuidando la vida y no desalentarnos frente a las adversidades. Les pido que sigamos acompañando a nuestro pueblo con nuestra cercanía, consuelo y esperanza . A ello nos invitan el Señor y nuestra Madre del Rosario”, cerró.