19 de octubre de 2026 - 17:00

Doce tapas de plástico pueden convertirse en un marco de anteojos: cómo funciona

La Fundación Boreal transforma tapitas recicladas en anteojos gratuitos con cristales recetados. La iniciativa ya benefició a 350 mendocinos.

Las tapas de botellas plásticas pueden tardar entre 100 y 1.000 años en degradarse. Sin embargo, cuando el reciclaje se combina con el impacto social, doce tapitas pueden convertirse en un marco de anteojos y ayudar a mejorar la visión de una persona.

Eso es justamente lo que hace la Fundación Boreal, que transforma el plástico recolectado en marcos a los que luego se les incorporan cristales recetados. Los anteojos se entregan de forma gratuita a personas en situación de vulnerabilidad que no pueden acceder a ellos. El proyecto, que combina sostenibilidad y economía circular, ya benefició a 350 mendocinos en lo que va del 2026.

La iniciativa forma parte de un trabajo más amplio de prevención en salud que la fundación desarrolla desde hace 11 años. Según explicó Mario Koltan, CEO del Grupo Boreal, el proyecto de fabricación de anteojos lleva cuatro años y surgió de la combinación entre la recolección de plástico y las acciones sanitarias que la organización realiza en distintas provincias.

“Nos sentimos parte de una sociedad y no podemos tan solo mirarnos el ombligo, sino que tenemos que ser parte de una sociedad que tenga mejor calidad de vida”, sostuvo Koltan.

Cómo se transforman las tapitas en anteojos

Además de contribuir a reducir la contaminación, la iniciativa genera un impacto social. A través de la recolección de 10.000 tapitas plásticas, la fundación logró reunir entre 20 y 25 kilos de material para reciclar, que se transformarán en más de 800 marcos.

Clasificación de tapas plásticas.

Clasificación de tapas plásticas.

El proceso comienza con la clasificación por color, el lavado y la trituración del plástico. Luego, el material se somete a altas temperaturas y se inyecta en moldes para fabricar los marcos. Finalmente, estos pasan por el laboratorio óptico, donde se adaptan los cristales según la receta indicada para cada persona.

Koltan explicó que la incorporación de equipamiento para trabajar con el material reciclado y graduar los cristales permitió completar el proceso de fabricación y entrega.

El directivo recordó especialmente la reacción de algunas personas que recibieron sus anteojos. “Tuvimos la experiencia tan bonita de gente que con algunos años encima me decían que era la primera vez que podían reconocer de manera nítida los colores”, contó.

Para el CEO de Boreal, esas experiencias justifican el esfuerzo que demanda el proyecto, que busca llegar especialmente a comunidades rurales y sectores alejados de los servicios de salud.

Un operativo sanitario para llegar a quienes más lo necesitan

La entrega de anteojos se articula con los operativos que la fundación realiza mediante unidades sanitarias móviles. Los vehículos cuentan con cinco consultorios y permiten acercar profesionales de distintas especialidades a lugares donde el acceso a la atención médica resulta limitado.

Según detalló Koltan, los equipos trabajan en coordinación con referentes de cada localidad, que organizan los turnos disponibles. En general, atienden entre 40 y 50 personas por operativo. No todas necesitan anteojos, pero quienes los requieren reciben una evaluación y la prescripción correspondiente.

Luego, la información se envía a la planta de producción y, una vez fabricados los anteojos, el equipo regresa al lugar para entregarlos.

“En general vamos a lugares rurales donde la población trabaja y no es fácil llegar, ni el sector público llega, ni llega lo privado”, explicó Koltan.

Además de oftalmología, los operativos incluyen atención pediátrica, clínica y odontológica. También permiten detectar problemas de salud que no habían sido identificados y facilitar el contacto con el sistema público para continuar la atención.

El objetivo, remarcó el directivo, es trabajar sobre la prevención. “Esto es una labor de prevención en salud. Esto es atender al paciente sano, no al paciente enfermo”, afirmó.

Desde el inicio del proyecto, ya entregó más de 10.000 anteojos gratuitos en distintas provincias, una cifra que se suma a las acciones de salud visual que desarrolla la fundación.

Los desafíos para ampliar el proyecto

Actualmente, uno de los principales obstáculos es la gran demanda que no puede ser cubierta. “Hoy tenemos una demanda que supera la capacidad de respuesta”, reconoció Koltan.

Ante ese escenario, la fundación busca ampliar su presencia territorial. Por ahora, tiene delegaciones en cinco o seis de las 11 provincias en las que proyecta desarrollar sus actividades, según estimó el directivo. También necesita incorporar más unidades sanitarias y sumar profesionales de la salud.

En Mendoza, Koltan destacó el trabajo conjunto con la Fundación Zaldivar como parte de las colaboraciones que permiten ampliar las acciones sanitarias.

El desafío, señaló, no se limita a la fabricación de anteojos. La organización también busca extender la atención odontológica a través de una unidad móvil especializada, para acercar prestaciones preventivas a comunidades con dificultades para acceder a esos servicios.

Dónde donar tapitas plásticas en Mendoza

En Mendoza, las tapitas se pueden depositar en el punto de recolección ubicado en Colón 157, Ciudad.

Quienes quieran participar desde otros puntos del país pueden escribir a [email protected] para coordinar la entrega o consultar cómo sumarse a la campaña.

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