Las detecciones en personas internadas muestran una clara tendencia ascendente desde la Semana Epidemiológica 13 (SE13), superando el piso de los 100 casos semanales a partir de la SE23. El impacto más severo se concentró en las semanas 28 y 29 -desde mediados de julio- cuando se registraron 563 detecciones. Al analizar la distribución por edades, el grupo más afectado lo integran los niños menores de 5 años, con un impacto crítico en los lactantes menores de un año.
El panorama se da en medio de una transición epidemiológica: mientras la circulación de la gripe comenzó a ceder tras alcanzar su pico semanas atrás, el VSR sigue en ascenso y se anticipa que los contagios continuarán subiendo en las próximas semanas. El antecedente inmediato presenta un escenario similar: el año pasado, entre la semana 26 y la 42 (fines de junio a mediados de octubre), este patógeno concentró la mayor proporción de notificaciones por infecciones respiratorias agudas, mientras que este año el repunte comenzó una semana antes y mantiene su curva hacia arriba.
En Mendoza también aumenta la bronquiolitis
“Hace más de un mes que inició la circulación en Mendoza”, aseguró la médica infectóloga Liliana Lima, vicepresidenta de la Sociedad Argentina de Pediatría sede Mendoza. “Al principio, lo que tuvimos desde abril hasta ahora fue circulación de influenza A, que es uno de los virus de la gripe, y ahora, como compañero del sincicial respiratorio, está circulando influenza B en mucho menos porcentaje. El principal protagonista en este momento es el virus sincitial respiratorio”, remarcó.
La profesional detalló que en general la circulación dura normalmente aproximadamente 8 semanas, aunque ahora esta circulación se está estirando un poco más.
“Al ser un virus altamente contagioso, tiene un impacto muy grande, fundamentalmente en los niños (...) 80% o más de las internaciones son por infecciones respiratorias bajas (de los bronquios para abajo)”, refirió.
La médica se refirió al impacto además de que el niño se enferme y se interne: “Trae acarreado el colapso de los hospitales y la suspensión de cirugías programadas (como en chicos cardiópatas o con lesiones en columna vertebral y huesos que esperan un montón y no tienen camas aseguradas). Esto pasa en todos lados, pasa en el Garrahan y pasa en los hospitales donde yo trabajo como infectóloga, realmente no se ha visto el impacto que uno esperaría si la prevención se hubiera llevado a cabo adecuadamente”.
La leche materna es un método esencial para prevenir las bronquiolitis
Dijo que esto es fundamentalmente porque hay poca vacunación. “Ángela Gentil, que es una eminencia a nivel nacional, dice que en Argentina llegamos al 75% de cobertura global, pero yo creo que en Mendoza estamos por debajo de ese número. Y no es por un tema de antivacunas. Mendoza tiene una política de vacunación muy buena, incluso mejor que Buenos Aires, pero detectamos mucho que los obstetras no indican la vacuna. No ha ganado la confianza todavía, es algo nuevo para ellos”, apuntó.
Entre los factores que identificó Lima mencionó que los obstetras no la indican por una cuestión cultural, ya que no tienen incorporada la vacuna ni el cuidado del bebé posterior al nacimiento. Además, persisten ciertos reparos en algunos sectores en cuanto a intervenir durante la gestación. A eso se suman desafíos en el acceso como los horarios de los vacunatorios, como limitante para quienes trabajan, o que la vacuna esté disponible justo cuando acuden.
La vacuna contra la bronquiolitis
En enero de 2024 se incorporó al Calendario oficial de Vacunación la vacuna para personas gestantes, que permite transferir protección a los recién nacidos. Esta se aplica entre la semana 32 y la 37 de gestación, es decir en torno a los 7 meses y medio. A nivel nacional, el año pasado se aplicaron más de 178.000 dosis y se alcanzó al 65% de la población objetivo.
Tras el primer año de implementación de la vacuna a personas gestantes, en 2024, desde la Dirección de Epidemiología de Mendoza aseguraron que la vacuna ha tenido una buena respuesta y una eficacia del 70%; es decir, que 70% de los bebés de madres vacunadas no se enfermaron o no presentaron cuadros graves.
En la provincia, la campaña se inició las primeras semanas de enero y apunta a vacunar a 11.000 personas gestantes. Se extenderá hasta el 31 de agosto.
Según lo relevado por Nación, los resultados preliminares indican que gracias a la estrategia hubo una reducción del 62% en hospitalizaciones y un 70% menos de ingresos a terapia intensiva en bebés menores de seis meses.
Por qué aumenta el virus sincicial si hay una vacuna para embarazadas gratis
El escenario genera un interrogante inevitable: ¿por qué aumentan los casos si Argentina incorporó en 2024 la vacuna contra el VSR al Calendario Nacional para embarazadas?
Los especialistas advierten que, pese a la disponibilidad de la dosis materna, existe una importante brecha de desprotección en los lactantes. Esta situación responde a múltiples factores: bebés que nacen fuera de la ventana de vacunación gestacional, madres que no accedieron a la dosis, falta de tiempo suficiente entre la aplicación y el parto para la transferencia efectiva de anticuerpos, o el propio paso de los meses, que disminuye la inmunidad heredada mientras el niño aún atraviesa su primer año de vida, la etapa de mayor vulnerabilidad a cuadros severos.
A esto se suma una característica propia de esta enfermedad: la impredecibilidad. "El VSR sigue siendo uno de los principales motivos de hospitalización por causas respiratorias en lactantes y continúa generando una importante carga de enfermedad en la población infantil. Además, se debe tener en cuenta que la mayoría de los niños que desarrollan enfermedad grave habían nacido sanos y a término, sin factores de riesgo conocidos”, señaló el doctor Néstor Vain, pediatra, neonatólogo y Jefe de Neonatología y Pediatría de los Sanatorios de la Trinidad Palermo y Ramos Mejía.
Vacuna en embarazadas para prevenir casos graves de bronquiolitis en bebés: fue incorporada al Calendario Nacional, pero la brecha de desprotección en lactantes persiste por múltiples factores.
En diálogo con Los Andes, el profesional enumeró los obstáculos en relación a la vacunación y la protección.
Vain mencionó por un lado que los bebés que nacen antes de las 32 o en las primeras 2 semanas que la madre recibió la vacuna no van a tener protección
Y subrayó: “En definitiva, todos los bebés están en riesgo de enfermarse, ya que resulta imposible predecir qué lactantes desarrollarán enfermedad grave. Ante el aumento sostenido de los casos de VSR y la disponibilidad de nuevas herramientas de prevención, es fundamental garantizar que los lactantes recibían protección de manera oportuna", explicó Los datos de vigilancia respaldan este diagnóstico y ratifican que los menores de un año registran la mayor tasa de positividad para VSR, tanto en la atención ambulatoria como en las salas de internación.
Las nuevas herramientas contra la bronquiolitis
Frente a este desafío, la discusión médica se centra en cómo articular las herramientas disponibles para evitar que los bebés lleguen a las terapias. "Hoy estamos en un escenario muy alentador, completamente distinto al de hace algunos años, porque contamos con herramientas muy eficaces que disminuyen el riesgo de formas graves y las internaciones por VSR. El desafío ahora consiste en lograr que todos los lactantes, independientemente del momento del año en que nazcan, reciban la estrategia preventiva más adecuada y atraviesen protegidos su primera temporada de circulación del virus", afirmó la doctora Analía De Cristófano, jefa de la Sección de Infectología Pediátrica del Hospital Italiano de Buenos Aires.
Por su parte, la Dra. Mariana Lanzotti, pediatra infectóloga y Directora del Vacunatorio Instituto del Niño de Rosario, remarcó el impacto integral de la prevención: “Todos los niños menores de un año están en riesgo de padecer enfermedad por VSR, por lo que es fundamental tomar medidas de prevención para garantizar una protección adecuada. Cada internación que se evita no sólo reduce el sufrimiento de los bebés y sus familias, y previene complicaciones que pueden poner en riesgo la vida, sino que también contribuye a disminuir la carga sobre el sistema de salud”.
Proponen una estrategia combinada para prevenir bronquiolitis
Ante este panorama, entidades médicas están recomendando una estrategia combinada. La Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), la Sociedad Argentina de Vacunología y Epidemiología (SAVE), la Sociedad Argentina de Infectología Pediátrica (SADIP) y la Sociedad Latinoamericana de Infectología Pediátrica (SLIPE) recomiendan combinar la vacunación en el embarazo con el uso de anticuerpos monoclonales de acción prolongada —como nirsevimab— para aquellos bebés que no quedaron protegidos durante la gestación.
Sin embargo, la implementación de estas herramientas muestra un mapa desigual en el país. Córdoba se convirtió en la primera provincia en incorporar nirsevimab de forma amplia para lactantes cuyas madres no fueron vacunadas. En tanto, distritos como Santa Fe y San Juan avanzan en su adopción según sus propios criterios poblacionales. En el resto del territorio, el acceso depende de la realidad local, lo que plantea una dificultad extra para los profesionales de la salud.