A más de seis años del crimen de Fernando Báez Sosa, ocurrido en Villa Gesell, parte de los rugbiers condenados por el caso comenzaron a transitar una nueva etapa: la formación universitaria desde la cárcel.
Cinco de los condenados por el crimen de Fernando Báez Sosa iniciaron estudios universitarios a distancia desde prisión, en carreras como Derecho y análisis de datos.
A más de seis años del crimen de Fernando Báez Sosa, ocurrido en Villa Gesell, parte de los rugbiers condenados por el caso comenzaron a transitar una nueva etapa: la formación universitaria desde la cárcel.
El dato tomó relevancia luego de que se viralizara en redes sociales la presentación de un estudiante en un foro académico: “Buenas a todos. Me llamo Ciro y tengo 25 años…”. Detrás de ese mensaje estaba Ciro Pertossi, quien cumple prisión perpetua en una unidad penitenciaria de La Plata por su participación en el homicidio.
Su presentación concluye: " Vivo en La Plata. Actualmente trabajo y soy estudiante de esta carrera, la cual elegí por su modalidad a distancia y su contenido. Espero poder desarrollarla en tiempo y forma". Es decir, no vive en La Plata sino que está preso allí.
De acuerdo con fuentes del Servicio Penitenciario Bonaerense, Pertossi se encuentra inscripto en la carrera de Análisis y gestión de datos en la Universidad Nacional de San Luis, bajo modalidad a distancia.
El mismo camino eligieron otros cuatro condenados:
En estos casos, optaron por cursar Derecho en la Universidad Nacional de La Plata, también de manera virtual. Las clases y evaluaciones se desarrollan mediante plataformas digitales como Zoom, lo que permite a los internos avanzar en sus estudios dentro del régimen carcelario.
En una entrevista televisiva, Lucas Pertossi se refirió al hecho ocurrido en enero de 2020 y brindó detalles sobre el comportamiento del grupo tras la agresión. “Actuamos como si nada hubiera pasado”, afirmó sobre el momento posterior al ataque.
También expresó arrepentimiento, aunque centrado en su accionar: “Me arrepiento de no haber hecho nada para evitar que haya pasado lo que pasó”. Al mismo tiempo, sostuvo que no existió una planificación previa y calificó el episodio como “una tragedia que se fue de las manos”.
En paralelo, cuestionó la estrategia de defensa durante el juicio: “Me siento muy mal defendido. La estrategia fue todos juntos en bloque y no todos hicimos lo mismo ni tuvimos la misma participación”.
Este planteo forma parte de un pedido de nulidad presentado por el abogado Ignacio Juan Domingo Nolfi, quien argumentó que la defensa común aplicada por Hugo Tomei no contempló las diferencias individuales entre los acusados, lo que habría generado un conflicto de intereses y afectado garantías constitucionales.
El caso derivó en condenas severas:
Mientras cumplen sus penas, cinco de ellos avanzan ahora en su formación académica, en un contexto donde el caso sigue generando repercusiones judiciales y sociales.