Dejó su trabajo de oficina y ahora gana miles de dólares en OnlyFans
Aguz Tana, de 34 años, renunció a su empleo de nueve horas diarias y comenzó a vender contenido para adultos.
Aguz Tana ace cuatro años dejó su trabajo de oficina y se dedica a crear contenido para OnlyFans. Además dicta cursos para varones enfocados en empatía, consentimiento, lectura emocional y vínculos sanos.
Aguz Tana, de 34 años, vivía dentro de la típica rutina de nueve horas de trabajo dentro de una oficina. A pesar de haber intentado emprender con su propia oficina de seguros, un sueño que la pandemia pulverizó, seguía con el sentimiento de que “trabajaba para sostener la vida de otros”.
Sin embargo, un día terminó vendiendo contenido porno para adultos. En una entrevista con el medio Infobae, Aguz cuenta su historia y el giro radical que experimentó su economía desde que se dedica a este sector, hace ya cuatro años.
De la oficina a OnlyFans
La historia de Aguz en el mundo del contenido para adultos nació de la curiosidad y del deseo compartido con su pareja de entonces por explorar el mundo swinger. “Nos pasábamos videos con otras parejas para ver si había onda”, relató a Infobae. En un comienzo estos intercambios no eran destinados a la venta.
“Era una herramienta para decidir encuentros. Pero una noche, una de esas parejas me hizo una propuesta que me descolocó. Quería comprar un video y me ofrecía mucho dinero”, recordó. Este pedido luego se transformó en el motor de su actual trabajo.
agus only
Aunque Aguz desconocía la plataforma OnlyFans, la oferta y los números que se manejaban en el rubro parecían cada vez más tentadores. A pesar de sus dudas iniciales, la resistencia a volver a un horario de oficina superaron cualquier incertidumbre. Tomó la decisión de dejar su antiguo trabajo y dedicarse por completo a la producción de contenido. "Imaginate que en un día gano lo mismo que trabajando un mes en la oficina", ejemplificó.
Sus comienzos en la plataforma de adultos
En sus comienzos, Agus optó por el anonimato. Creó dos cuentas, una gratuita y otra VIP. Además bloqueó el acceso desde ciudades argentinas y países limítrofes para proteger su identidad.
El contenido que producía era completamente amateur: cámara en mano, luz natural y escenas basadas en situaciones reales. Mientras otros creaban producciones más elaboradas, Aguz apostó por la autenticidad. “Yo fui por lo genuino y me funcionó”, contó.
Sin representantes ni productores, Aguz se dedica a todo: escribe, dirige, edita y protagoniza sus videos. Cada clip es un pequeño relato: “Cuento aventuras, anécdotas o una fantasía inspirada en hechos que ocurrieron de verdad. Luego, invito a los suscriptores a que paguen por el video en cuestión”.
aguz only fans
“Entendía que mi audiencia buscaba autenticidad, y yo se la daba. A pesar de que mis relatos de encuentros casuales y anécdotas rozan lo inverosímil, yo convierto cada experiencia sexual en un video para monetizar”, aseguró. Además aclaró que a todos los que participan de esas filmaciones les hace firmar un consentimiento para luego compartir parte de las ganancias.
Aguz sumó varios clips virales, colaboraciones muy vistas y algunas polémicas —como la que tuvo con Tomás Holder— que la llevaron a ganar visibilidad. Su mayor éxito fue un video en Brasil con un instructor de snorkel, que le generó unos USD 10.000 en visualizaciones, una cifra que en su antiguo trabajo le hubiese llevado años juntar.
Cuánto gana creando contenido para adultos
Aguz admitió que los ingresos fluctúan, destacó que el dinero sigue llegando en los períodos que no trabaja activamente, ya que el contenido anterior sigue facturando. “En un mal mes son USD 2.500 o USD 3.000” comentó.
En cambio, cuando le dedica tiempo, energía y estrategia "puedo generar entre USD 12.000 y USD 15.000 mensuales".
Reconoció que su rutina diaria sigue siendo intensa. Hay días en que dedica entre cinco y seis horas a grabar, editar, interactuar en Instagram, responder mensajes en Telegram y gestionar ventas. "Aunque por momentos parezca agotador, también lo disfruto", enfatizó.
aguz only
Cursos para varones
Su nuevo compañero, completamente ajeno al mundo del porno, la sorprendió por su falta de prejuicios: “Encontrar a alguien que sabe que te vio medio país abierta de piernas y aun así te mira sin juzgar… eso es un regalo”, dijo. Esa relación la llevó a replantear prioridades, incluso la idea de volver a ser madre, y también a reconocer que no quería seguir toda la vida en la industria.
Impulsada por ese cambio personal, decidió dar un giro profesional y crear cursos para varones enfocados en empatía, consentimiento, lectura emocional y vínculos sanos. En redes responde consultas, hace vivos y comparte material educativo orientado a desarmar mandatos que afectan tanto a hombres como a mujeres.
Hoy reparte sus ingresos con cuidado, invierte, paga tributos y construye un futuro más estable junto a su pareja, consciente de que la fama es pasajera y que su imagen quedará para siempre en internet.
Y deja una recomendación clara para quienes quieran vender contenido íntimo: “Si te vas a meter en este mundo, tenés que estar segura de que no te vas a arrepentir después. Porque cuando subís algo, perdés el control para siempre”.