Desde enero, la Revisión Técnica Obligatoria ya es una realidad en vigencia en Mendoza y, por ley y con riesgo de ser multados en caso de no hacerlo, los conductores deban exhibir la oblea con el visto bueno de alguno de los talleres habilitados.
Desde enero, la Revisión Técnica Obligatoria ya es una realidad en vigencia en Mendoza y, por ley y con riesgo de ser multados en caso de no hacerlo, los conductores deban exhibir la oblea con el visto bueno de alguno de los talleres habilitados.
Precisamente por la normativa y el agregado de las vacaciones de verano, el vicepresidente de la cámara de RTO de Cuyo, Eduardo Toranzo destacó que la cantidad de autos que han sido inspeccionados en cualquiera de los 19 talleres habilitados en Mendoza creció entre 300% y 500% desde septiembre y hasta la fecha. “En los talleres de Al Momento RTO, hasta septiembre revisábamos 40 autos por día y ahora estamos en 250, aproximadamente”, ejemplificó.

El referente -quien, además, es el responsable del taller mencionado- enumeró cuáles son las cinco fallas más comunes que se detectan a los vehículos que llegan a las plantas. En ese sentido, indicó que tres de las cinco fallas pueden ser advertidas por los propios dueños, por lo que recomendó que sean aspectos que se revisen e intenten dejar en condiciones antes de llegar al centro donde se llevará adelante la RTO.
“El rodillo ejerce la presión de freno y mide justamente el frenado de dos ruedas juntas y de ruedas individuales. Si cuando uno frena de golpe, el auto se cruza, significa que no están bien los frenos ya que una rueda frena más que la otra. Pero eso no es algo que se pueda observar de antemano y hay que ir a un mecánico que se dedique específicamente a frenos”, destacó Toranzo, quien insistió en que eso se detecta en los talleres llevando al auto a una situación en que deban activarse a 100% los frenos.
“Al momento de la RTO se hace un control de todas las luces (altas, bajas, de posición, las balizas, las luces de la patente). Son cosas sencillas y que se pueden chequear en la casa, o bien solo o con ayuda de alguien más. Si uno detecta que tiene alguna luz quemada, debe comprar el repuesto y cambiarla antes de llegar a la RTO”, indicó Toranzo.

Lo mismo ocurre con el kit de seguridad, que debe estar completo y vigente (matafuegos, balizas, botiquín y chaleco reflectivo).
En el caso de los cinturones de seguridad, todos deben funcionar sin desperfectos, mientras que en lo que hace a los neumáticos puede ser clave una primera inspección ocular. “Se recomienda al conductor que mire por su cuenta el estado de la cubierta y, principalmente, que no estén lisas. Porque si no tienen nada del dibujo, es un hecho que no va a pasar la prueba”, agregó Toranzo.
En el caso del caño de escape, el vicepresidente de la cámara de RTO de Cuyo recomendó, que si se forma una nube negra o blanca de humo cuando se acelera el vehículo, también es fundamental llevarlo a un mecánico antes que al taller de la RTO
“Cuando se trae el vehículo, entra en una fosa y se mueve todo el tren delantero, exigiéndolo como si estuviera en la ruta o en la calle. Ahí mismo es donde se controlan los frenos y bujes, entre otras cosas. A lo sumo, estas cosas pueden llegar a suponerse por parte del conductor a raíz de algún ruidito extraño”, destacó Toranzo.

El parque automotor en Mendoza asciende a 800.000 vehículos. Según indicó Toranzo, se estima que cerca de 25% de ellos ya habían sido sometidos a la RTO a mediados de diciembre.
Además, el referente de la Cámara de RTO de Cuyo destacó que la taza de reprobados es de apenas 0,2%, lo que significa que de 1.000 vehículos que llegan a los talleres, solamente 2 no pasan el control.