Sostener la lactancia puede volverse un gran desafío para las mamás que deben reincorporarse al mercado laboral o tienen otras actividades. Esta semana se celebra la Semana Mundial de la Lactancia Materna, una oportunidad para visibilizar la importancia de esta práctica en la salud y el desarrollo de bebés y niños pequeños
Tanto la Organización Mundial de la Salud (OMS) como la Sociedad Argentina de Pediatría recomiendan la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida y su continuación, junto a otros alimentos, hasta los dos años o más. Esto es posible, claro, ya que entre el ideal y la realidad hay un trecho.
Cuando hay disponibilidad de leche materna, una buena estrategia es armar un banco de leche en casa, de manera tal de tener disponibilidad del alimento sin urgencias.
Beneficios de la leche materna
“La leche materna no solo es un alimento completo con proteínas, grasas, carbohidratos, vitaminas y minerales, sino que también contiene anticuerpos e inmunoglobulinas que protegen al bebé contra enfermedades como diarreas, infecciones respiratorias, otitis y asma”, detalla un informe de la obra social Ospedyc.
Agrega que facilita la digestión, promueve el desarrollo del intestino, mejora la salud bucal y se asocia con un mejor desempeño cognitivo en la infancia.
VNTMAOQRGFCCPLVGP5TYSGVWHY.jpg?quality=75&smart=true&auth=83035fdcb79dff743497ce905a68b227a2ac87a4a7115b62ebd9bd4f161f333c&width=980&height=640
La leche materna es un alimento completo que aporta proteínas, grasas, carbohidratos, vitaminas y minerales.
“Crear un banco de leche en casa es una estrategia eficaz para seguir brindando a tu bebé todos los beneficios de la lactancia, aún en momentos en los que no puedas estar presente. Promover, proteger y apoyar esta práctica es una responsabilidad compartida que mejora la salud presente y futura de madres, hijos y comunidades enteras”, expresó la doctora Mariana Piccolo, Médica de familia y Directora Médica del Centro Médico Taliano.
Cómo armar un banco de leche materna
- Preparación: - Lavarse las manos con agua y jabón. - Utilizar un extractor manual o eléctrico.
- Recipientes adecuados: - Frascos de vidrio o plástico duro con tapa. - Bolsas diseñadas específicamente para almacenar leche materna. - No usar bolsas comunes ni envases descartables.
- Almacenamiento: - Guardar en porciones pequeñas, según la cantidad que el bebé suele tomar. - Etiquetar cada envase con la fecha de extracción. - Colocar los recipientes en la parte trasera de la heladera o freezer.
- Conservación: - En heladera: hasta 4 días. - En freezer: hasta 6 meses. -Se recomienda evitar dejar la leche a temperatura ambiente.
- Uso de la leche almacenada: - Descongelar en la heladera la noche anterior, a baño maría o bajo agua caliente. - Nunca descongelar directamente en el fuego ni calentar en microondas. - Una vez descongelada, utilizar dentro de las 24 horas. No volver a congelar.