Carlos Funes: “No nos ponemos colorados al decir que lo que ingresa a OSEP no alcanza para financiar sus necesidades”

Carlos Funes, Director de la OSEP.
Foto: Ignacio Blanco / Los Andes
Carlos Funes, Director de la OSEP. Foto: Ignacio Blanco / Los Andes

El director asegura que la actual es una de las situaciones más difíciles de los últimos años. Tras el pedido sindical de más control aseguró: “Mientras yo esté en mi gestión no tengo ningún problema, que vengan los que vengan”.

Reclamos de prestadores y afiliados han puesto a la Obra Social de los Empleados Públicos (OSEP) en el centro de la agenda pública local a lo que se fueron agregando otros actores para terminar de conformar un complejo escenario. Las dificultades de financiamiento en un contexto inflacionario se suman a una crisis con diversas aristas en el sistema de salud, no exenta de conflictos.

Un proyecto de ley que pide mayor control y blanqueo de los números de la obra social fue presentado esta semana en la Legislatura por algunos gremios. Al escenario se sumó el Gobierno de Mendoza, que evalúa un nuevo salvataje financiero para la entidad. En medio de todo esto quedan, como rehenes, los afiliados que reclaman por acceder en tiempo y forma al servicio de salud. Ante este panorama, Los Andes dialogó con el director de OSEP, Carlos Funes.

-¿Cuáles son los problemas que se les presentan con los prestadores y con los afiliados?

-Van de la mano. Hay un convenio entre el prestador del servicio y la obra social que incluye un compromiso y una modalidad de pago. Normalmente, a partir de presentada la facturación del prestador, la obra social tiene que pagarle entre los 70 y los 90 días. Para la mayoría se está pagando diciembre o enero, es decir que hay un atraso de 30 días porque se está pagando a los 120 días. Los incrementos que les damos a los prestadores van atados a los incrementos presupuestarios que tiene la obra social, y estos, a los incrementos de sueldos que tiene la provincia.

-¿Reconocen la complejidad de la situación del prestador en este contexto?

-Es entendible. Lo de los 70 a 90 días tiene una explicación, es la lógica del circuito de pago del Estado y esta obra social tiene este funcionamiento.

- ¿El problema de OSEP es parte de una crisis del sistema?

-El sistema sanitario está frágil en todos los aspectos, para el que financia y para el que presta. Y paga las consecuencias el que consume. Es un problema de OSEP, de Mendoza y del país, porque hay procesos inflacionarios y variables que no puede manejar ningún financiador.

-¿Cuáles son las consecuencias sobre los afiliados?

-Nuestro universo de afiliados que aportan son 179.000 sobre 400.000 que son los titulares, quienes se descuenta 6% del salario. El resto es grupo familiar y el aporte que hacen es mínimo. Por eso, cuando se divide el presupuesto entre todos por 12 meses da 5.100 pesos.

-¿Los empleados públicos no pueden optar por no aportar?

-No, porque la ley que generó nuestra carta orgánica lo hizo de manera solidaria y si hoy tuvieran la opción de elegir otra obra social, probablemente se estarían yendo los sueldos más altos, porque con un 6% van a poder ir a una prepaga, pero los sueldos más bajos no podrían. Por eso hicieron que el que más gana sostenga al que menos gana.

-Hay prestadores que dejan de recibir la obra social: ¿eso reduce la disponibilidad y la asignación de turnos?

-Hoy, en cuanto a los convenios firmados no tenemos ningún corte de servicio con prestadores propios. Por lo tanto, en la teoría no debería haber restricción de servicio. Lo que sí estamos haciendo es controlar a aquellos que han firmado el convenio y no lo respetan, ya sea porque cobran un valor por encima del pactado en el coseguro o que por picardía digan que no tienen turnos para que el afiliado lo consuma en forma particular. Vamos a llegar con sanciones, si no que no firmen el convenio. Sí repercute en la asignación de turnos porque nosotros manejamos las agendas, asignamos el turno y, cuando llega, se dice que no atiende la obra social. Nosotros asignamos el turno, no nos enteramos que le dijeron eso, le cobran por particular y a nosotros nos cobran como si lo hubiera atendido por la obra social.

-¿Qué otras problemáticas reconocen que afectan a los afiliados?

-El primer nivel es la atención en consultorio, el problema del que hemos hablado se da allí. El segundo nivel es todo lo que requiere una internación, y allí en general no tenemos inconvenientes con los turnos. Sí puede pasar que un cirujano o un obstetra le diga que por lo que le paga la obra social no le alcanza y le va a tener que pagar más.

-¿Los coseguros están contemplados en el convenio?

-En el segundo nivel la mayoría de las personas tienen que pagar coseguro, pero a veces se cobra más, aunque la orden que saca dice el monto.

-¿Hay demoras en las cirugías?

-Las cirugías se hacen en tiempo y forma. Lo que puede pasar es que nosotros tenemos un comité de casos complejos que determina con sustento científico que esa cirugía no es la que corresponde o no se avale una prótesis importada porque hay una nacional que puede usarse. No se redujeron las cirugías complejas por la pandemia.

-¿Cuál es la deuda que tiene OSEP?

-La deuda la estamos trabajando en el proyectado, existió el año pasado, existió en el 2020. Esta semana estamos trabajando con el ministerio de Hacienda y el gobernador para ir definiendo el aporte y refuerzo presupuestario para este año, porque no nos ponemos colorados al decir que lo que ingresa a la obra social no alcanza para financiar las necesidades que tiene. Tenemos un presupuesto armado por aportes y contribuciones dados por los sueldos del empleado y lo que pone el gobierno como cualquier patronal, (el total) es 12% y no se modifica. El 38% de este presupuesto está destinado a la compra de medicamentos, incluye planes especiales y oncológicos y también ambulatorios, lo que compra la gente en la farmacia. Más los medicamentos que compramos para los dos hospitales que tenemos más el centro odontológico. Además, 3.600 afiliados (1% de la obra social) tienen un proyectado de gasto para 2022 de 6.700 millones de pesos en medicamentos de alto costo. Hablamos de un presupuesto inicial de 22.380 millones votado para 2022 y se va a llevar casi el 30%. Esa es la variable que no podemos manejar; con los que no nos podemos sentar a negociar es con los laboratorios nacionales y multinacionales. La inflación que tiene ese sector de la salud va mucho más rápido que la mejora de los recursos en la obra social, es una brecha cada vez mayor y eso está llevando a debilitar el sistema sanitario, no solo en la OSEP sino en todo el país.

-¿Ese es uno de los factores de mayor peso?

-Yo diría que sí, porque hace 15 años atrás era 26% a 28% del presupuesto y hoy estamos en el 38% ,y sigue. Rondamos el 25% del gasto para recursos humanos, el resto para hacer funcionar los hospitales, sedes, y comprar los servicios en toda la provincia. Entonces si esa brecha de los medicamentos no se frena va a ser cada vez más difícil.

-Se cuestiona que el Gobierno dé un subsidio a OSEP, que es un ente autárquico...

-No hay misterio de que lo ingresado a la obra social no alcanza para financiar lo que necesita. Aquellos que ponen en duda ese manejo proponen un proyecto de ley, para que se pueda controlar la obra social. En mi gestión no tengo ningún problema, que vengan los que vengan, pero tengo dos órganos de control: uno es el directorio, formado también por integrantes de gremios, y sobre todo está el Tribunal de Cuentas. Entrar en ese juego no le hace bien a nadie.

-Propone el 2% de aportes extra del Estado. ¿Cambiaría algo con eso?

-Hoy ayudaría bastante, pero si sigue esta escalada inflacionaria que va por encima de los ingresos que tiene la obra social, en tres años habrá que pensar en otra cosa.

-¿Es esta una de las situaciones más difíciles que ha vivido OSEP?

-Sin ninguna duda, porque el esquema de recaudación es el mismo de los últimos 20 años, pero hace 20 años un afiliado iba a un médico y como algo sofisticado salía con un pedido de ecografía. Con el mismo esquema de recaudación, hoy sale de un consultorio con una ecografía, una tomografía, una resonancia, con tratamientos mucho más complejos.

-¿Cuáles serían las principales estrategias para amortiguar el impacto de esta situación?

-Primero, recibir este refuerzo del Gobierno. Quien tiene OSEP y se jubila, sigue con OSEP hasta el último día de su vida. Es decir, somos PAMI también. Y es el 17% de los afiliados de más de 60 o 65 años, que son 70 mil personas y tienen un alto costo de consumo. Si vamos a poner 2 puntos, en tres años tampoco van a alcanzar, porque la inflación de medicamentos ya no consume el 38% sino el 42%, entonces hay que ir pensando en modelos. Y lo estamos haciendo.

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