En redes sociales se volvió tendencia una prueba simple que pone el foco en la salud del corazón. El cardiólogo Aurelio Rojas explicó que si el pulgar, al flexionarse de forma natural sobre la palma, llega o supera el borde de la mano, podría existir mayor riesgo de desarrollar un aneurisma de aorta. Aunque no se trata de un diagnóstico, sí funciona como una señal de alerta dentro del cuidado de la prevención.
El test es sencillo: con la mano extendida, sin forzar, se lleva el pulgar hacia adentro. Si alcanza el extremo de la palma, podría indicar hiperlaxitud en los tejidos conectivos. Según Rojas, esto es relevante porque la aorta está compuesta por colágeno, y si esa estructura es más débil, puede dilatarse con el tiempo.
Este tipo de riesgo no implica necesariamente una enfermedad, pero sí sugiere prestar atención, especialmente en personas con antecedentes familiares o factores como hipertensión, tabaquismo o sobrepeso.
La importancia de la prevención cardiovascular
El especialista insiste en que muchas enfermedades del corazón pueden evitarse con hábitos adecuados. Señales como dolor en el pecho, falta de aire, fatiga o palpitaciones no deben ser ignoradas.
Además, destaca que en mujeres el riesgo aumenta después de la menopausia debido a la disminución de estrógenos, lo que reduce la protección natural del sistema cardiovascular.
Hábitos que pueden marcar la diferencia
Más allá de esta prueba, Rojas enfatiza que la clave está en la prevención diaria. Recomienda una alimentación basada en la dieta mediterránea, rica en frutas, verduras, legumbres y pescado, junto con actividad física regular como caminar.
También menciona que algunos suplementos pueden ser útiles, como el omega-3 o la vitamina D, aunque aclara que nunca reemplazan los buenos hábitos.
Una señal para actuar a tiempo
La “prueba del pulgar” no debe generar alarma, pero sí conciencia. Detectar posibles señales a tiempo permite consultar con un profesional y realizar estudios como ecografías para evaluar la aorta.
El mensaje es claro: cuidar la salud cardiovascular depende en gran parte de decisiones cotidianas. Y a veces, un gesto tan simple como doblar el pulgar puede ser el primer paso para tomar acción.