Apenas unos días después de la fuerte controversia generada por el operativo durante los incendios del viento Zonda —cuando varios cuarteles denunciaron fallas en el despacho de emergencias del CEO La Colonia y los daños en una autobomba en pleno combate del fuego—, los Bomberos Voluntarios de la Zona Este vuelven a encender una señal de alarma. Esta vez, el reclamo apunta a un problema más estructural: la falta de recursos para mantener los móviles en funcionamiento.
El nuevo planteo fue realizado por el cuartel de Los Barriales, que hizo público el monto del último aporte recibido por parte del Gobierno de Mendoza, a través del Ministerio de Seguridad, para la compra de combustible. Según denunciaron, la transferencia fue de apenas $6.000, una cifra que calificaron como insuficiente para sostener un servicio que atiende incendios, accidentes viales, rescates y otras emergencias durante todo el año.
La cifra sorprendió incluso dentro del propio sistema de bomberos voluntarios. De acuerdo con la institución, el mes anterior el aporte había sido de $35.000, por lo que la reducción representa un fuerte retroceso en un contexto de creciente demanda operativa.
"No alcanza ni para empezar"
El reclamo fue difundido mediante un comunicado en las redes sociales del cuartel, donde los bomberos expusieron con crudeza la situación financiera que atraviesan.
"¿Cuántos kilómetros puede recorrer una autobomba con 6.000 pesos? ¿Cuántos incendios, accidentes o rescates pueden atenderse con ese monto?", plantearon.
La respuesta, aseguran, es evidente.
Sostienen que esa suma no permite afrontar siquiera las primeras salidas de una unidad y que el costo diario del servicio supera ampliamente los recursos que reciben para combustible.
Los bomberos remarcan que la asistencia estatal destinada al funcionamiento de los móviles no guarda relación con la realidad operativa de un cuartel que debe estar disponible las 24 horas para responder a cualquier emergencia.
La ayuda llegó desde el municipio y de otro bombero
Frente a esa situación, la continuidad del servicio volvió a depender de colaboraciones externas.
Desde el cuartel destacaron que la Municipalidad de Junín aportó 40 litros de combustible, lo que permitió mantener operativas las unidades durante la jornada crítica marcada por el viento Zonda y la multiplicación de incendios.
A ese gesto institucional se sumó otro de carácter personal.
Según informaron, un integrante del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de General San Martín realizó una donación de $60.000 destinada exclusivamente a la carga de combustible de las autobombas de Los Barriales.
Ambas colaboraciones, sostienen, permitieron sostener el servicio en un momento de máxima exigencia.
Sin embargo, advierten que no puede ser la solidaridad la que garantice el funcionamiento de un servicio esencial.
Una realidad compartida
La preocupación no se limita a Los Barriales.
También trascendió que el cuartel de Bomberos Voluntarios de Libertador General San Martín recibe $20.000 mensuales para abastecer de combustible a ocho unidades operativas.
Aunque el monto es superior al asignado a Los Barriales, desde el sector también lo consideran claramente insuficiente frente al consumo que demanda el movimiento permanente de autobombas, camionetas de apoyo y vehículos de rescate.
Los propios bomberos explican que cada salida implica gastos de combustible que se multiplican cuando las emergencias ocurren en zonas rurales o alejadas, una característica frecuente en los departamentos del Este provincial.
A ello se suma el mantenimiento mecánico, los lubricantes, los neumáticos y el desgaste natural de vehículos que, en muchos casos, superan varios años de servicio.
Después del Zonda, un sistema bajo la lupa
El nuevo reclamo aparece apenas días después de uno de los episodios más delicados que recuerdan los cuarteles de la región.
Durante los incendios provocados por el viento Zonda, Bomberos Voluntarios de Los Barriales denunciaron que los reiterados pedidos de apoyo realizados mientras combatían un incendio de gran magnitud no fueron atendidos desde el despacho de la Base La Colonia.
Según manifestaron entonces, la falta de refuerzos permitió que el fuego alcanzara una de sus autobombas, que sufrió importantes daños, además de provocar lesiones a varios integrantes del cuerpo activo.
Aquel episodio derivó en un fuerte cuestionamiento al sistema de coordinación de emergencias y en el anuncio de un pedido formal para que se investigara el accionar del despacho operativo.
Ahora, el foco del conflicto cambió, pero la preocupación sigue siendo la misma: los bomberos sostienen que el sistema funciona con recursos insuficientes y que esa realidad termina afectando la capacidad de respuesta frente a situaciones críticas.
"No podemos depender de las donaciones"
Desde Los Barriales insisten en que el problema excede el monto puntual recibido este mes.
Afirman que un servicio público de estas características no debería sostenerse mediante aportes personales, campañas solidarias o colaboraciones ocasionales de municipios y vecinos.
La institución considera que el financiamiento actual no permite garantizar una cobertura adecuada de incendios, rescates y accidentes en una región que combina importantes zonas urbanas con amplios sectores rurales.
Por eso reclamaron una revisión urgente del esquema de asistencia económica y solicitaron una respuesta concreta del Gobierno provincial.
Mientras tanto, el malestar crece entre los cuarteles de la Zona Este, donde sostienen que los problemas operativos, las discusiones por la coordinación de las emergencias y la escasez de recursos económicos forman parte de una misma realidad: la de un sistema que, aseguran, sigue funcionando gracias al compromiso de los voluntarios, pero cada vez con menos herramientas para hacerlo.