En estos días ha concluido la realización de un mural de más de 70 metros de largo, que embellece la pared oeste de una finca sobre la calle Bandera de los Andes, del distrito Capilla del Rosario (Guaymallén).
Aunque aún no está habilitado al público, en estos días finalizó la realización de un mural de 70 metros, ejecutado en una finca de Guaymallén por artistas peruanos. La obra evoca la fundación de Mendoza, escenas de la campaña libertadora y lugares de Perú.
En estos días ha concluido la realización de un mural de más de 70 metros de largo, que embellece la pared oeste de una finca sobre la calle Bandera de los Andes, del distrito Capilla del Rosario (Guaymallén).
La obra es un homenaje a la gesta sanmartiniana que liberó a Argentina, Chile y Perú, y fue idea de la familia de Amalia Salafia, vicerrectora académica de la Universidad Maza.
El conjunto fue realizado por los artistas peruanos, Enrique Alejando Muñante (77) y su hija Nélida (55), oriundos de la ciudad de Ica, quienes trabajaron durante tres meses en el emprendimiento, y ahora vieron coronado el esfuerzo de largas jornadas de labor, algunas bajo temperaturas bastante inclementes.
La ejecución del trabajo implicó hacer quince murales de 4 metros de largo por 2,5 m de alto cada uno. El muro fue previamente preparado por el albañil de la zona, Ramón Rosales.
El profesor de Historia de la UNCuyo, Fabián Agostini, elaboró el guion histórico de la secuencia. Comienza con la fundación de Mendoza y en los paños siguientes se representan momentos de la campaña libertadora llevada a cabo por el general San Martín hasta la independencia del Perú.
Si bien el protagonista principal del conjunto es el Padre de la Patria, destacando su labor como gobernador intendente de Cuyo y la formación del Ejército de los Andes, hay referencias al pueblo mendocino, a los aborígenes, a las mujeres y a todos aquellos que aportaron para lograr la independencia sudamericana.
Llama la atención la representación artística del parlamento de San Martín con los aborígenes pehuenches, en el fuerte de San Carlos, en 1816. Este cuadro contiene una licencia artística: está en escena un perro echado, que no es más ni menos que Flopi, el can de la finca de Bandera de los Andes.
Otro segmento evoca el Campo de Instrucción de El Plumerillo, con la presencia del encargado del sector, Fray Luis Beltrán.
Siguiendo el recorrido, se aprecia la confección de la Bandera de los Andes por las patricias mendocinas junto a las hermanas de la Compañía de María. Finalmente, el trabajo representa la unión entre argentinos y peruanos, y el profundo hermanamiento
que se generó cuando juntos lograr sus emancipaciones bajo el liderazgo del Gran Capitán. A ese sector del libreto pertenece la escenificación del desembarco del ejercito unido argentino-chileno, en Paracas (Perú), en 1820.
En los espacios finales de los quince que tiene el mural, el observador apreciará escenas y paisajes de la zona de Ica, en el suroeste del Perú, sitio de donde son oriundos los Muñante.
En la paleta de colores predominan los amarillos, los ocres, el rojo y el azul. Para la mejor definición del conjunto se empleó pintura esmalte al agua. La obra tendrá el desafío de mantener lo más intacto posible sus colores y formas ante las distintas circunstancias climáticas, especialmente largas jornadas de exposición solar por estar ubicada en una pared que da al oeste de la propiedad, una plantación de olivos.
“Hemos colocado goteros, protectores de pintura y barniz transparente para defender la integridad del trabajo”, explicó Enrique Alejandro, quien emprenderá el regreso a su país, junto con su hija, en las próximas horas. En su haber acredita una trayectoria de 57 años en la actividad artística y ha pintado en muchos lugares del continente. Asimismo, es coautor con Nélida de una pintura de 12 m de largo por 4 de algo en una pared exterior de la Universidad Maza, que representa el encuentro del Libertador con Juan Agustín Maza. Antes del trabajo en Mendoza, realizó un mural en la Universidad San Juan Bautista, de su Ica natal.
En ocasión de la visita que este diario hizo al lugar, en la última jornada patria, colaboraban con los autores dos alumnas de la Licenciatura y Profesorado de Artes Visuales de la UNCuyo, Narella y Loriana Argi, la madre de ambas, Silvana Argi, del profesorado de Historia del Arte, también de la UNCuyo, y Elena Vega, artista plástica mendocina.
El anfitrión de ocasionales visitantes en la jornada del 9 de Julio, el doctor Juan Agustín Vargas Salafia, comentó que oportunamente la familia comunicará cuándo se podrá visitar el mural, un operativo que deberá ser coordinado con la Municipalidad y otras entidades, como por ejemplo asociaciones culturales sanmartinianas, aunque estos aspectos todavía no están resueltos. No se descarta la posibilidad de habilitar visitas guiadas con alumnos del ciclo primario, dado el acto contenido didáctico del extenso paño artístico.
Para Amalia Salafia, la iniciativa concretada en Guaymallén “no es sólo una obra de arte: es una declaración de amor, de identidad y de memoria viva. Nació del profundo respeto y admiración que sentimos por el general José de San Martín. También es el fruto del sueño compartido entre nosotros, una pareja formada por una argentina y un peruano, que no sólo aman sus raíces, sino también la gesta que nos hermana. Queremos dejar un legado que trascienda en el tiempo”.