En plena temporada de verano, autoridades sanitarias de Brasil advirtieron por un incremento de pacientes con gastroenteritis atendidos en hospitales del estado de Santa Catarina, una situación asociada al consumo de agua no potable y a la mala calidad del agua de mar en varias zonas turísticas.
Según el último informe del Instituto Ambiental de Santa Catarina (IMA), solo 169 de los 260 puntos monitoreados en el estado son aptos para el baño. En Florianópolis, uno de los destinos más elegidos por los turistas argentinos, se analizaron 88 sectores y apenas 58 fueron considerados seguros.
El mágico pueblito de Brasil frente al Atlántico un paraíso de playas salvajes y atardeceres inolvidables (2)
Alerta para argentinos que viajen a Brasil.
El mapa interactivo del IMA, que se actualiza a diario, indica que la presencia de la bacteria Escherichia coli es más elevada en playas de Balneário Camboriú, Bombinhas, Bombas y sectores de Florianópolis. Por ese motivo, las autoridades recomiendan extremar cuidados y evitar el ingreso al mar en las áreas señalizadas como no aptas.
"No se recomienda nadar en el mar durante las primeras 24 o 48 horas después de lluvias intensas, ni en zonas cercanas a las salidas de canales o desagües pluviales. Durante y después de las lluvias, el agua que fluye por las calles puede arrastrar residuos, sedimentos y otros contaminantes, que terminan llegando al mar y afectando la calidad del agua para el baño", señala el reporte.
El informe también advierte que estas condiciones aumentan la presencia de bacterias y microorganismos, lo que puede derivar en irritaciones cutáneas, conjuntivitis e infecciones gastrointestinales. Entre los síntomas más frecuentes de la gastroenteritis se encuentran diarrea, náuseas y vómitos, dolor o calambres abdominales, y en algunos casos fiebre baja o escalofríos.
El mágico pueblito de Brasil frente al Atlántico un paraíso de playas salvajes y atardeceres inolvidables (1)
Aumentan los casos de gastroenteritis en Brasil.
Brasil: las recomendaciones para los viajeros
Lavarse las manos con frecuencia con agua y jabón, especialmente antes y después de ir al baño, cambiar pañales, manipular y preparar alimentos, amamantar y/o tocar animales. Si no hay agua y jabón disponibles, usar un desinfectante de manos a base de alcohol y lavar las manos con agua y jabón tan pronto como estén disponibles.
Usar agua segura (que esté filtrada, tratada o hervida). Evitar el consumo de agua de la canilla o grifo ya que en algunos lugares puede no ser segura para beber, preparar alimentos y bebidas, hacer hielo, cocinar y cepillarse los dientes. No consumir bebidas con hielo que no se sepa cómo fue elaborado.
Evitar tomar directamente de las latas o botellas, ya que la superficie de las mismas puede estar contaminada. Deben limpiarse y secarse antes de beber o servir en un vaso.
Evitar el consumo de alimentos más allá de la fecha de caducidad, incluso si se observan en buen estado.
Evitar el consumo de alimentos en mal estado, con olor, color o sabor alterados.
Evitar el consumo de alimentos envasados si el mismo se encuentra hinchado o aplastado.
Evitar el consumo de alimentos en puestos de venta callejera.
Evitar el consumo de alimentos crudos o poco cocidos. Los alimentos de origen animal, especialmente huevos, carnes, pescados y mariscos, deben estar bien cocidos.
Consumir productos lácteos pasteurizados.
Guardar adecuadamente los alimentos antes de colocarlos en la heladera. No mezclar alimentos cocidos con crudos.
Evitar el consumo de ensaladas; verduras crudas y frutas crudas sin pelar.
Pelar las frutas ya que son más seguras cuando las pela la persona que las come.
Al realizar la preparación de vegetales, sanitizar frutas, verduras y hortalizas con una solución de hipoclorito al 2,5% (diluir una cucharada de lavandina en un litro de agua durante 15 minutos, lavar después con agua corriente para eliminar los residuos).
Lavar y desinfectar las superficies y utensilios utilizados en la preparación de alimentos.
Evitar traer alimentos perecederos del viaje sin adecuada refrigeración.
Evitar bañarse en aguas de playa señalizadas como inapropiadas y/o contaminadas, ya que los gérmenes que causan enfermedades gastrointestinales, respiratorias, cutáneas, auditivas, oculares, etc., pueden transmitirse a través del agua recreativa contaminada.