El Poder Ejecutivo nacional dio un paso decisivo ante una problemática que causa creciente preocupación en entornos educativos, familias y especialistas: el avance de las apuestas y el juego online en adolescentes.
Se reveló qué porcentaje de estudiantes ya apostó dinero en el último año. Modificó la Ley de Ministerios para incluir la ludopatía como política pública.
El Poder Ejecutivo nacional dio un paso decisivo ante una problemática que causa creciente preocupación en entornos educativos, familias y especialistas: el avance de las apuestas y el juego online en adolescentes.
A través de la publicación del Decreto 771/2026 y el DNU-2026-771, se oficializó una modificación a la Ley de Ministerios para otorgarle a la ludopatía un lugar prioritario dentro de la agenda de la cartera de Salud.
La medida se concretó mediante la sustitución del inciso 47 del artículo 23 del Título V de la Ley de Ministerios N°22.520. Con la nueva redacción, el área deberá "entender en el diseño y ejecución de políticas públicas relacionadas con la prevención y tratamiento en materia de consumo de sustancias psicoactivas, así como con la prevención, concientización, capacitación, investigación y abordaje integral de la ludopatía en juegos de azar y apuestas”.
De este modo, dentro del esquema de ministerios y secretarías de la Presidencia de la Nación que asisten al presidente, la ludopatía pasa a tener rango de acción sanitaria directa y urgente.
El sustento técnico de la normativa radica en los datos elaborados por el Observatorio Argentino de Drogas de la Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas de la Nación Argentina, dependiente del Ministerio de Salud.
Específicamente, el Séptimo Estudio Nacional sobre Consumo de Sustancias Psicoactivas en Estudiantes de Enseñanza Secundaria Argentina 2025 dejó al descubierto la dimensión del fenómeno: más de una cuarta parte de los estudiantes encuestados manifestó haber participado en apuestas con dinero durante el último año. Es decir, 1 de cada 4.
En el texto oficial se destaca que "la prevalencia resulta significativamente superior en las modalidades desarrolladas mediante plataformas digitales, circunstancia que demanda fortalecer las herramientas institucionales destinadas al desarrollo de políticas preventivas, campañas de concientización, producción de evidencia, capacitación de equipos de salud y dispositivos asistenciales especializados”.
El incremento del consumo abusivo de juegos en jóvenes, adolescentes e incluso niños -una práctica formalmente prohibida para menores- ha ido de la mano de la proliferación de sitios de juego en formato virtual.
El abuso de este tipo de prácticas en este grupo etario puede llevar a un trastorno con impacto de salud integral. Justamente, el decreto remarca que la ludopatía es un trastorno formalmente reconocido por la comunidad médica y científica. Se caracteriza por la pérdida de control sobre la conducta de juego, la persistencia en la actividad a pesar de sus consecuencias negativas y el deterioro progresivo de la salud mental, la economía personal y familiar, los vínculos sociales y el rendimiento escolar o laboral.
Por sus mecanismos de desarrollo y por el tipo de estrategias preventivas que requiere, el problema guarda estrecha similitud con otros consumos problemáticos. Por este motivo, el texto fundamenta que "la prevención, detección temprana, asistencia y rehabilitación de las personas afectadas constituyen intervenciones propias de las políticas públicas de salud”.
Ante este panorama, la normativa concluye que "resulta necesario que el Ministerio de Salud entienda en materia de prevención, concientización, capacitación, investigación y abordaje integral de la ludopatía en juegos de azar y apuestas”, sentando las bases para una respuesta institucional ante una realidad que atraviesa a miles de aulas y hogares en todo el país.